South Africa prepara su presupuesto de mediano plazo mientras el aumento de ingresos choca con las demandas de gasto
Unos ingresos fiscales extraordinarios ofrecen a South Africa margen para reducir su déficit, pero el aumento de los costos del combustible y las presiones de las elecciones municipales complican el camino de regreso a una calificación de grado de inversión.
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South Africa prepara su presupuesto de mediano plazo mientras el aumento de ingresos choca con las demandas de gasto
Unos ingresos fiscales extraordinarios ofrecen a South Africa margen para reducir su déficit, pero el aumento de los costos del combustible y las presiones de las elecciones municipales complican el camino de regreso a una calificación de grado de inversión.
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El National Treasury de South Africa se prepara para presentar una trayectoria fiscal mejorada en su próximo Medium Term Budget Policy Statement el miércoles, impulsado por una recaudación fiscal inesperada que ha aliviado temporalmente la presión sobre el balance nacional. La revisión llega en un momento en que el ministerio de finanzas busca demostrar moderación fiscal y reconducir al país hacia una calificación crediticia soberana de grado de inversión. Sin embargo, este impulso positivo enfrenta vientos en contra inmediatos debido a los precios récord del combustible nacional, un crecimiento económico persistentemente lento y una intensa presión política para ampliar el gasto público antes de las elecciones municipales programadas para el 4 de noviembre.
## Datos clave
- El ministro de finanzas de South Africa tiene previsto presentar el Medium Term Budget Policy Statement ante el parlamento el miércoles. - Los ingresos fiscales extraordinarios e imprevistos, impulsados en gran medida por los elevados precios globales de las materias primas, están proporcionando al National Treasury un respiro fiscal temporal. - El gobierno está utilizando la mejora de las perspectivas fiscales para respaldar su ambición a largo plazo de recuperar la calificación crediticia de grado de inversión por parte de las principales agencias de calificación internacionales. - Los costos récord del combustible nacional y una expansión económica general moderada continúan pesando fuertemente sobre el gasto de los hogares y la actividad comercial. - Las demandas políticas de un mayor gasto social y municipal se han intensificado antes de las elecciones de gobiernos locales en todo el país, programadas para el 4 de noviembre.
## Qué sucedió
Según la información de Reuters, el ministro de finanzas de South Africa está en posición de presentar un panorama fiscal notablemente más favorable durante la presentación del presupuesto de mediano plazo del miércoles, aprovechando unos ingresos superiores a lo previsto. El Medium Term Budget Policy Statement, presentado anualmente ante el parlamento en Cape Town, establece el marco macrofiscal, los límites de gasto y la división de ingresos para los próximos tres años, sirviendo como el precursor fundamental del presupuesto nacional completo que se presenta cada febrero.
Durante meses, las finanzas públicas de South Africa han operado bajo una severa tensión, agravada por el desempleo estructural y los cuellos de botella en la recuperación económica pospandemia. Sin embargo, los elevados ingresos por impuestos de sociedades —en particular de empresas mineras beneficiadas por los altos precios globales de los metales del grupo del platino, el carbón y el mineral de hierro— han aportado un colchón sustancial de efectivo al South African Revenue Service. Este ingreso extraordinario inesperado ha permitido al National Treasury proyectar un déficit fiscal más estrecho para el actual año fiscal que el previsto originalmente en el ciclo presupuestario anterior.
Los funcionarios del Treasury tienen la intención de utilizar este beneficio extraordinario cíclico para mostrar avances hacia la consolidación fiscal. Al frenar el ritmo de acumulación de deuda y recortar el requerimiento de endeudamiento soberano, el gobierno espera convencer a las agencias de calificación crediticia y a los inversores globales en bonos de que South Africa se encuentra en una senda creíble hacia la estabilización de la deuda.
Sin embargo, el momento de la presentación del presupuesto plantea un dilema de política económica agudo. Mientras que los halcones fiscales dentro del National Treasury abogan por destinar los ingresos excedentes a la amortización de deuda y a la reducción del déficit, el entorno político y económico general empuja en la dirección opuesta. Los ciudadanos de South Africa se enfrentan actualmente a precios récord del combustible minorista, que repercuten directamente en los costos de logística, producción de alimentos y transporte de viajeros. Al mismo tiempo, las elecciones de gobiernos locales del país del 4 de noviembre han intensificado los llamados de partidos políticos, sindicatos y la sociedad civil para que se adopten medidas de alivio inmediatas, incluidas la ampliación de subsidios sociales y rescates para infraestructura municipal.
## Por qué es importante
La trayectoria fiscal de South Africa tiene profundas consecuencias para los mercados de capitales internacionales, los costos de endeudamiento soberano y los niveles de vida nacionales. Cuando las principales agencias de calificación crediticia —S&P Global Ratings, Moody's Investors Service y Fitch Ratings— rebajaron la deuda soberana de South Africa al nivel de subgrado de inversión, comúnmente conocido como estatus de "bono basura", el país quedó excluido de influyentes índices de referencia globales como el FTSE World Government Bond Index. Esa exclusión provocó salidas forzosas de capital por parte de inversores institucionales cuyos mandatos les restringen a deuda con grado de inversión, lo que elevó los rendimientos de los bonos nacionales e incrementó el costo estatal del servicio de la deuda.
Hoy en día, los costos del servicio de la deuda representan una de las partidas de gasto de más rápido crecimiento en el presupuesto nacional de South Africa, consumiendo fondos que de otro modo se destinarían a la prestación de servicios básicos, atención médica, educación pública e infraestructura municipal de agua y saneamiento. Una proyección fiscal mejorada el miércoles es directamente relevante para los inversores internacionales que poseen bonos del gobierno de South Africa denominados en rands y en monedas extranjeras. Si el National Treasury puede demostrar de manera convincente que el balance presupuestario primario —el saldo fiscal excluyendo los pagos de intereses de la deuda— se acerca a un superávit, los rendimientos de los bonos podrían disminuir, reduciendo las presiones del servicio de la deuda y estabilizando la moneda local.
Para las empresas y los hogares nacionales, lo que está en juego es igualmente inmediato. Con los precios del combustible alcanzando máximos históricos, las expectativas de inflación se han afianzado, presionando al South African Reserve Bank para que mantenga una política monetaria más restrictiva. Si el presupuesto de mediano plazo se apoya en ingresos fiscales transitorios para financiar gastos corrientes permanentes, los analistas de crédito advierten de que la estabilidad fiscal a largo plazo se verá comprometida una vez que los precios de las materias primas se normalicen. Por el contrario, una austeridad fiscal agresiva antes de las elecciones locales corre el riesgo de agravar las dificultades sociales en comunidades donde el desempleo supera el 30 por ciento, lo que ilustra la delicada línea por la que debe transitar el ministro de finanzas.
## Antecedentes
El marco fiscal de South Africa está regulado por la Public Finance Management Act de 1999 y supervisado por el National Treasury. El Medium Term Budget Policy Statement se introdujo a finales de la década de 1990 como un mecanismo para mejorar la transparencia fiscal, permitiendo al parlamento y al público debatir las prioridades de gasto tres meses antes de que se finalice el National Budget integral. Bajo este sistema, el Treasury establece techos de gasto plurianuales que vinculan a los departamentos gubernamentales en los ámbitos nacional, provincial y local.
Durante la última década, la posición fiscal de South Africa se ha deteriorado sistemáticamente. El lento crecimiento del producto interior bruto, que ha promediado por debajo del 2 por ciento durante gran parte de la era posterior a 2010, no ha logrado seguir el ritmo del crecimiento de la población y las demandas sociales. Al mismo tiempo, graves crisis operativas y financieras en las principales empresas estatales —en particular la compañía eléctrica Eskom y el operador ferroviario Transnet— han obligado repetidamente al gobierno central a otorgar garantías de deuda y rescates directos en efectivo, convirtiendo pasivos contingentes en cargas directas de deuda soberana.
Para 2020, South Africa había perdido su última calificación restante de grado de inversión por parte de Moody's, consolidando su estatus de subgrado de inversión ante las tres principales agencias internacionales. El inicio de la pandemia de COVID-19 agravó severamente estas vulnerabilidades, provocando el desplome de los ingresos fiscales al tiempo que exigía asignaciones sanitarias de emergencia y la introducción de una subvención temporal Social Relief of Distress para los ciudadanos desempleados.
Lo que alteró la trayectoria en el período posterior fue un extraordinario auge global de las materias primas. La fuerte demanda y los elevados precios de los principales productos básicos de exportación en bruto de South Africa generaron beneficios corporativos récord para las empresas mineras nacionales, canalizando miles de millones de rands en impuestos imprevistos sobre la renta de las empresas y regalías mineras hacia el South African Revenue Service. Si bien estos ingresos extraordinarios mejoraron sustancialmente los flujos de caja a corto plazo, la cúpula del National Treasury ha calificado sistemáticamente los ingresos impulsados por las materias primas como cíclicos y no permanentes, advirtiendo contra el uso de beneficios temporales para financiar compromisos estructurales recurrentes como aumentos salariales del sector público o subvenciones permanentes de renta básica.
## Reacciones
Si bien las respuestas políticas y del mercado formales se producirán tras la intervención del ministro de finanzas ante la National Assembly el miércoles, ya se han perfilado los primeros posicionamientos en sectores institucionales clave.
Los inversores de renta fija nacionales e internacionales han expresado un optimismo cauteloso ante la esperada reducción de las necesidades de endeudamiento del gobierno. Los analistas de los mercados financieros han señalado que una menor trayectoria de la deuda sobre el PIB podría aliviar la presión sobre las primas de riesgo soberano de South Africa, aunque los gestores de carteras se mantienen atentos a cualquier señal de que la disciplina fiscal pudiera ceder ante la presión política.
Los sindicatos que representan a los funcionarios públicos del país, incluidos maestros, personal sanitario y agentes de policía, han rechazado sistemáticamente las propuestas de congelaciones salariales plurianuales, exigiendo ajustes que igualen o superen la inflación general vigente. Se espera que las federaciones sindicales, como el Congress of South African Trade Unions, examinen de cerca la declaración para comprobar si los ingresos extraordinarios se utilizan para proteger los salarios reales del sector público y ampliar las iniciativas de empleo público.
Los partidos políticos de la oposición y los grupos de defensa municipal también se están preparando para cuestionar el marco presupuestario antes de las elecciones del 4 de noviembre. Los dirigentes políticos de los municipios en dificultades han solicitado repetidamente al National Treasury incrementos en la cuota equitativa del gobierno local —la subvención incondicional transferida desde los ingresos nacionales a los consejos locales—, señalando el aumento de la deuda municipal, el colapso de las redes de agua y las facturas impagadas de suministros públicos mayoristas.
## Lo que aún no sabemos
Varios parámetros fiscales fundamentales siguen sin resolverse antes del discurso del miércoles. El principal de ellos es la magnitud exacta de los ingresos fiscales extraordinarios y cómo el National Treasury los distribuirá formalmente entre la reducción de la deuda soberana, las reservas para pasivos contingentes y el gasto social discrecional. La información no especifica el objetivo preciso de déficit presupuestario revisado para el año fiscal en curso, ni detalla la proyección actualizada del pico de deuda sobre el PIB.
Otra incógnita importante es la política definitiva del gobierno sobre el futuro de la subvención Social Relief of Distress. El presupuesto de mediano plazo debe aclarar si se permitirá que esta ayuda expire, si se prorrogará por un período adicional o si se transformará en una estructura permanente de renta básica, un resultado que introduciría obligaciones de gasto anual permanente por un valor de decenas de miles de millones de rands.
Asimismo, la declaración de política económica deja abierta la cuestión de cómo el Estado planea gestionar las dificultades financieras de las entidades estatales. Sin condiciones explícitas respecto a posibles intervenciones en los balances de las empresas de servicios públicos estatales, las agencias de calificación crediticia podrían considerar cualquier mejora fiscal reportada como un respiro contable temporal en lugar de una consolidación estructural duradera.
## A qué prestar atención
El punto de referencia inmediato al que dar seguimiento es el objetivo de balance presupuestario primario presentado el miércoles. Los analistas financieros examinarán si el National Treasury adelanta el calendario para alcanzar un superávit presupuestario primario, lo que representa el umbral crítico en el que los ingresos soberanos cubren todo el gasto estatal, excepto los cargos por intereses.
Las elecciones municipales del 4 de noviembre representan el siguiente hito político importante. El resultado de estas votaciones de gobiernos locales determinará si el gobernante African National Congress enfrenta una mayor presión interna y de coalición para virar hacia un gasto social más expansivo en el período previo al presupuesto integral de febrero.
Los participantes del mercado también deberían vigilar las revisiones posteriores de las agencias de calificación crediticia soberana. Tras la presentación del Medium Term Budget Policy Statement, agencias como S&P, Moody's y Fitch suelen actualizar sus evaluaciones de riesgo soberano. Cualquier revisión en las perspectivas crediticias —pasando de negativa a estable, o de estable a positiva— proporcionaría un indicador objetivo de si las instituciones internacionales consideran creíble la recuperación fiscal de South Africa, marcando el primer paso tangible hacia la recuperación final de un perfil soberano con grado de inversión.
Este artículo se basa en información reportada por Reuters.
Fuente: Reuters





