El regulador del fútbol inglés afirma tener autoridad legal para forzar la venta de clubes
El responsable del regulador independiente del fútbol de Inglaterra afirma que el organismo puede obligar a los propietarios de clubes a vender, con una potencial supervisión pendiente sobre el Manchester City.
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El regulador del fútbol inglés afirma tener autoridad legal para forzar la venta de clubes
El responsable del regulador independiente del fútbol de Inglaterra afirma que el organismo puede obligar a los propietarios de clubes a vender, con una potencial supervisión pendiente sobre el Manchester City.
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El recién creado regulador independiente del fútbol de Inglaterra posee la autoridad legal para forzar a los propietarios de clubes a desinvertir en sus participaciones y podría iniciar una investigación sobre el Manchester City una vez que concluya la impugnación judicial del club contra un amplio fallo financiero, según David Kogan, presidente del organismo regulador. La afirmación subraya los amplios poderes legales otorgados al organismo de control respaldado por el Estado para proteger la gobernanza y la estabilidad financiera del juego inglés, señalando que incluso los clubes más acaudalados y laureados del deporte siguen estando sujetos a la intervención administrativa externa.
## Datos clave
- David Kogan, presidente del regulador independiente del fútbol de Inglaterra, confirmó que el organismo cuenta con autoridad legal para ordenar a los propietarios de clubes la venta de sus participaciones. - El Manchester City está apelando actualmente la resolución de una comisión independiente que determinó que el club cometió 114 infracciones distintas de la normativa financiera de la Premier League. - El regulador independiente podría abrir su propia investigación sobre el Manchester City una vez agotadas todas las vías formales de apelación ante la liga. - Las facultades se derivan de una histórica legislación británica que establece un sistema reglamentario de licencias para los clubes profesionales de las cinco principales divisiones de Inglaterra. - La desinversión forzosa constituye la sanción más severa del régimen sancionador del regulador, concebida como un último recurso ante fallos graves de gobernanza o financieros.
## Qué ocurrió
Al referirse al alcance operativo del marco regulatorio, Kogan aclaró la amplitud de las competencias atribuidas a su oficina, respondiendo en particular a preguntas sobre la propiedad de los clubes y su cumplimiento normativo. Declaró que el regulador cuenta con un mandato legal explícito para obligar a los propietarios a ceder el control si no cumplen los requisitos legales de concesión de licencias o si comprometen de forma grave la integridad y la viabilidad de un club de fútbol.
En cuanto a las circunstancias específicas del Manchester City, Kogan explicó que el organismo de supervisión sigue de cerca la situación, pero no intervendrá de manera prematura mientras el proceso formal de resolución de la liga esté en curso. El Manchester City impugna activamente el dictamen de una comisión independiente que mantuvo 114 cargos contra el club por presuntas infracciones financieras históricas de las normas de la Premier League. Kogan indicó que, una vez que el proceso de apelación del club alcance una conclusión definitiva dentro del sistema judicial de la Premier League, el ente regulador podría intervenir para revisar los resultados y decidir si se justifica una acción legal independiente.
La estructura reguladora no reemplaza a los órganos disciplinarios iniciales de la liga, sino que opera como una autoridad de supervisión sobre las licencias de los clubes. De conformidad con la legislación aplicable, cada club que compite en la Premier League, Championship, League One, League Two y National League debe obtener y conservar una licencia de actividad. Si se determina que un propietario no es idóneo para poseer dicha licencia o si una entidad elude sistemáticamente las reglas de transparencia financiera, el regulador dispone de herramientas legales para revocar la autorización, imponer multas económicas u ordenar la desinversión forzosa.
## Por qué es importante
Las declaraciones de Kogan marcan un cambio fundamental en la correlación de fuerzas dentro del fútbol inglés, alejando al deporte de décadas de autorregulación privada y dirigiéndolo hacia una supervisión legal orientada al interés público. Durante más de treinta años, la Premier League operó como una corporación privada autónoma propiedad de sus 20 clubes miembros, resolviendo a puerta cerrada las infracciones reglamentarias y las disputas relativas a la propiedad. La disposición del regulador a debatir abiertamente sobre la desinversión forzosa de la propiedad demuestra que la era de la completa autorregulación ha concluido.
Para los propietarios de los clubes, en particular las entidades respaldadas por fondos soberanos extranjeros y los consorcios de capital privado, la perspectiva de ventas forzosas introduce un riesgo regulatorio sin precedentes en activos valorados en miles de millones de libras. El Manchester City, controlado por Abu Dhabi United Group bajo el mando de Sheikh Mansour bin Zayed Al Nahyan desde 2008, ha evolucionado hasta convertirse en la referencia comercial y deportiva del fútbol moderno. Un dictamen regulatorio que pudiera exigir un cambio de propiedad o retirar los derechos de explotación desestabilizaría la red global del club, City Football Group, que posee o controla participaciones en clubes de varios continentes.
Más allá del Manchester City, la postura sienta un precedente disuasorio para toda la pirámide del fútbol inglés. La disciplina ha atravesado agudos riesgos de insolvencia, gastos imprudentes por parte de propietarios y una creciente polarización financiera entre la Premier League y las categorías inferiores. Al dejar claro que la aplicación de la ley alcanza a la cúspide misma de la pirámide, el regulador busca evidenciar que las obligaciones de transparencia financiera no son negociables, con independencia de la relevancia geopolítica o los recursos jurídicos de un club.
## Antecedentes
La creación de un regulador legal independiente nació a raíz de crisis sistémicas en el panorama del fútbol inglés. En 2019, el colapso financiero y la posterior expulsión del histórico club Bury de la English Football League, seguidos de dificultades similares de insolvencia en Macclesfield Town y Derby County, suscitaron una creciente preocupación parlamentaria. En abril de 2021, el fallido intento de seis equipos punteros de la Premier League —entre ellos el Manchester City— de fundar una European Super League cerrada provocó la indignación pública y política, acelerando las peticiones de intervención externa.
En respuesta, el Gobierno británico encargó la Fan-Led Review of Football Governance, presidida por la exministra de Deportes Tracey Crouch. Publicado a finales de 2021, la principal recomendación del informe fue la creación de un Independent Football Regulator respaldado por legislación primaria. El consiguiente Football Governance Bill avanzó en el Parlamento para conferir al organismo la supervisión legal del régimen de licencias de clubes, la evaluación de sostenibilidad financiera y pruebas de idoneidad reforzadas para propietarios actuales y futuros.
De forma paralela a este proceso legislativo, la Premier League continuó con sus propias actuaciones disciplinarias internas. En febrero de 2023, tras una investigación de cuatro años iniciada a raíz de la publicación de documentos internos filtrados, la liga remitió a una comisión independiente más de 100 presuntas infracciones de las normas financieras por parte del Manchester City. Las acusaciones abarcaban nueve temporadas, de 2009 a 2018, e imputaban al club no haber facilitado información financiera precisa sobre ingresos, contratos de patrocinio y costes operativos, además de no revelar los detalles completos de las remuneraciones de entrenadores y futbolistas. La liga alegó asimismo que el club no cumplió con las normas de juego limpio financiero de la UEFA y no cooperó de buena fe con la investigación de la liga.
El Manchester City negó en todo momento cualquier irregularidad, asegurando contar con pruebas exhaustivas e irrefutables para respaldar sus prácticas. Tras largas audiencias privadas ante una comisión independiente, el procedimiento concluyó con la determinación de 114 infracciones, lo que dio inicio a la fase de apelación actualmente en curso.
## Reacciones
La posibilidad de una intervención regulatoria ha generado un intenso debate entre clubes, juristas y asociaciones de aficionados. La dirección de la Premier League se opuso históricamente a la introducción de un regulador estatutario, alegando que una supervisión respaldada por el Gobierno podría menoscabar la competitividad global de la liga, frenar las inversiones y generar capas burocráticas superpuestas e ineficientes. Si bien los responsables de la liga han cooperado con el nuevo marco según exige la ley, han insistido de forma reiterada en que la aplicación de las normas internas sigue siendo responsabilidad primordial de los paneles judiciales establecidos por la propia competición.
El Manchester City no ha emitido una nueva declaración pública respecto a los comentarios de Kogan, pero ha sostenido a lo largo del prolongado proceso judicial que su información contable se ajusta estrictamente a la ley y que sus operaciones son irreprochables. Se prevé que los representantes del club aborden las interacciones con el regulador a través de recursos legales formales y no mediante declaraciones públicas.
Grupos de defensa de los aficionados, encabezados por la Football Supporters' Association, han acogido con satisfacción la firme postura del regulador, considerándola una confirmación de que el organismo no dudará en enfrentarse a los clubes de la élite. Expertos jurídicos en arbitraje deportivo señalan que, si bien la potestad estatutaria del regulador para exigir una desinversión está consagrada en la ley, la ejecución efectiva de dicha orden frente a un propietario respaldado por un fondo soberano extranjero afrontaría inevitablemente prolongadas impugnaciones ante el UK High Court.
## Lo que aún no se sabe
Quedan sin resolver varias cuestiones jurídicas y de procedimiento sustanciales. Las condiciones legales precisas que activarían una orden de desinversión forzosa no se han puesto a prueba en la práctica. Sigue sin estar claro si el regulador consideraría que un incumplimiento financiero histórico previo a la creación del organismo constituye justificación suficiente para revocar una licencia de actividad actual, o si la desinversión quedaría reservada exclusivamente a casos de desacato continuado y contumaz de los términos de la licencia.
Además, no se conoce públicamente el calendario exacto para la resolución del recurso del Manchester City frente a las 114 infracciones. Dado que las comisiones independientes y los tribunales de apelación bajo la jurisdicción de la Premier League operan con carácter confidencial, la duración de las deliberaciones de apelación continúa sujeta a incertidumbre procesal. Por último, se ignora si una eventual investigación regulatoria posterior funcionaría como una audiencia ex novo que reexamine las pruebas, o si se basará por completo en las conclusiones fácticas establecidas por los órganos judiciales de la liga.
## Aspectos a seguir
La evolución de la situación depende de varios hitos jurídicos clave:
- La resolución formal y la publicación del dictamen del panel de apelación de la Premier League sobre las 114 infracciones del Manchester City. - Cualquier medida posterior adoptada por el Manchester City para impugnar el resultado de la apelación mediante un arbitraje externo, como ante el Court of Arbitration for Sport o el UK High Court en virtud de la Arbitration Act 1996, lo que podría aplazar aún más la resolución definitiva. - El inicio oficial del ciclo de licencias del regulador, durante el cual cada club profesional deberá presentar la documentación de cumplimiento para conservar su certificación. - Declaraciones públicas o notificaciones formales de la oficina del regulador que detallen el alcance y los términos de referencia de cualquier investigación directa sobre el club. - Comparecencias ante comisiones parlamentarias de control, en las que Kogan y los directivos de la liga son llamados periódicamente a declarar sobre la implementación operativa de la legislación de gobernanza del fútbol.
Este artículo incluye información originalmente publicada por la corresponsal de Reuters Lori Ewing.
Fuente: Lori Ewing




