Lockheed Martin prueba sensores en red del F-16 para acelerar el seguimiento pasivo de objetivos
El contratista de defensa Lockheed Martin ha hecho volar dos cazas F-16 equipados con sensores infrarrojos Legion Pod y el software HiveLink para compartir datos de marcación de objetivos en tiempo real.
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Lockheed Martin prueba sensores en red del F-16 para acelerar el seguimiento pasivo de objetivos
El contratista de defensa Lockheed Martin ha hecho volar dos cazas F-16 equipados con sensores infrarrojos Legion Pod y el software HiveLink para compartir datos de marcación de objetivos en tiempo real.
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El contratista de defensa Lockheed Martin ha completado demostraciones de vuelo utilizando un conjunto de sensores infrarrojos en red para conectar dos aviones F-16 Fighting Falcon, estableciendo un enlace de datos de alta velocidad que permite a los cazas localizar y rastrear de forma colaborativa objetivos aéreos sin revelar sus posiciones. Operando a velocidades cercanas a las 1,500 miles per hour, los dos cazas polivalentes se integraron utilizando el hardware Legion Pod de Lockheed Martin y el software de redes HiveLink. La evaluación en vuelo fusionó con éxito las transmisiones de sensores térmicos en directo de ambas plataformas, lo que permitió realizar cálculos de seguimiento de objetivos en tiempo real con una elevada precisión posicional manteniendo al mismo tiempo el silencio electromagnético.
## Datos clave - Lockheed Martin evaluó con éxito un sistema de marcación de objetivos en red que conecta dos cazas F-16 en vuelo. - La prueba combinó el hardware de búsqueda y seguimiento por infrarrojos (IRST) Legion montado en pods con el software especializado HiveLink. - El sistema permitió a las dos aeronaves, capaces de alcanzar velocidades de hasta 1,500 mph, compartir datos de marcación de objetivos de forma continua. - La fusión de datos de sensores permitió a las plataformas acopladas calcular la distancia al objetivo y las coordenadas de vector de forma pasiva sin utilizar radar activo. - La prueba de vuelo tuvo como objetivo mejorar la precisión del seguimiento y reducir los tiempos de respuesta ante amenazas aéreas.
## Qué ocurrió Durante las recientes pruebas de vuelo, Lockheed Martin realizó evaluaciones operativas utilizando dos aviones F-16 equipados con unidades externas Legion Pod. Cada Legion Pod alberga un avanzado sensor de búsqueda y seguimiento por infrarrojos (IRST) capaz de detectar la radiación electromagnética en el espectro térmico emitida por los motores de las aeronaves, los bordes de ataque y la fricción del revestimiento generada durante el vuelo a alta velocidad.
En los parámetros operativos habituales de una sola aeronave, un pod IRST detecta objetivos térmicos a lo largo de una única línea de visión, proporcionando datos angulares precisos —como azimut y elevación—, pero requiriendo maniobras adicionales o tiempo transcurrido para establecer una medición de distancia fiable. Durante la prueba, Lockheed Martin integró su arquitectura de software propietaria HiveLink para resolver esta limitación operativa.
HiveLink estableció un enlace de datos directo y de baja latencia entre los dos F-16 mientras maniobraban a velocidades que alcanzaban las 1,500 miles per hour (aproximadamente Mach 2). A medida que cada pod identificaba firmas térmicas en el espacio aéreo circundante, HiveLink transmitía automáticamente datos brutos de los sensores entre las plataformas. El sistema fusionó las dos líneas de visión visuales distintas mediante triangulación algorítmica en tiempo real. Al entrecruzar la geometría angular de dos células separadas, el software en red calculó la distancia instantánea, la altitud y el rumbo del objetivo. Este proceso de seguimiento cooperativo se produjo sin necesidad de que ninguno de los pilotos activara sus sistemas de radar primarios a bordo, lo que aumentó significativamente la precisión del seguimiento al tiempo que redujo el tiempo necesario para formar un rastreo de objetivo con calidad de armamento.
## Por qué es importante La integración de redes infrarrojas pasivas supone un avance táctico significativo para las tácticas de combate aéreo en espacios aéreos disputados de alta amenaza. La guerra aérea moderna se basa en gran medida en sistemas de radar de barrido electrónico activo (AESA) pulso-Doppler para detectar e interceptar amenazas aéreas. Sin embargo, el radar activo emite potentes señales de radiofrecuencia que exponen la ubicación del avión explorador a los sensores de detección pasiva del adversario, a las medidas de apoyo electrónico (ESM) y a los misiles antirradiación de largo alcance. Además, las aeronaves sigilosas modernas de baja detectabilidad están diseñadas explícitamente para absorber o desviar las ondas de radar, lo que reduce el alcance efectivo de detección de los sistemas de radar activos convencionales.
Al utilizar el conjunto de sensores IRST de Legion Pod, las aeronaves pueden identificar objetivos basándose en sus firmas térmicas, las cuales el diseño de la estructura furtiva no puede eliminar. Al combinarse con el software HiveLink, se supera la limitación del seguimiento pasivo por un solo sensor, a saber, el retraso en el cálculo de la distancia al objetivo. Los líderes de escuadrilla y sus puntos pueden compartir datos de seguimiento pasivo al instante, generando soluciones de control de tiro operativas contra aviones furtivos de baja detectabilidad y misiles de crucero sin emitir señales electromagnéticas detectables.
Además, esta fusión de datos multiplataforma reduce la carga de trabajo operativa de los pilotos durante los combates a alta velocidad. Al proporcionar métricas precisas de distancia y velocidad directamente en las pantallas de la cabina sin requerir maniobras tácticas para estimar la distancia, el sistema acorta el tiempo de respuesta para atacar al objetivo. Esto proporciona a las fuerzas aéreas una capacidad letal y de alta supervivencia contra la tecnología furtiva que puede adaptarse rápidamente a las flotas existentes de cazas de cuarta generación por una fracción del coste que supondría adquirir nuevas aeronaves.
## Antecedentes El F-16 Fighting Falcon, diseñado originalmente por General Dynamics en la década de 1970 y posteriormente producido y modernizado por Lockheed Martin, entró en servicio militar activo en 1978. Concebido en un principio como un caza ligero diurno para combates cerrados, el F-16 ha evolucionado a lo largo de casi cinco décadas de producción continua hasta convertirse en una plataforma de combate polivalente para todo tipo de condiciones meteorológicas empleada por más de dos docenas de fuerzas aéreas en todo el mundo. Para mantener su relevancia frente a los avanzados sistemas integrados de defensa aérea y aeronaves enemigas, la plataforma F-16 ha experimentado sucesivas actualizaciones estructurales, de radar y de aviónica, incluidas las configuraciones Block 50/52 y Block 70/72.
La propia tecnología de búsqueda y seguimiento por infrarrojos tiene una larga historia en la guerra aérea. Los primeros sistemas IRST se desplegaron durante la Guerra Fría en aeronaves como el F-14 Tomcat estadounidense y los cazas de diseño soviético MiG-29 y Su-27. Sin embargo, los primeros sensores térmicos sufrían elevadas tasas de falsas alarmas, una capacidad de procesamiento limitada y una degradación de la sensibilidad en condiciones meteorológicas adversas, lo que llevó a las fuerzas aéreas occidentales a priorizar el desarrollo del radar a lo largo de finales del siglo XX.
El panorama operativo cambió con la proliferación de la tecnología furtiva de baja detectabilidad y los potentes perturbadores de radar de memoria digital de radiofrecuencia (DRFM). En respuesta, Lockheed Martin desarrolló el Legion Pod, construido en torno al sensor IRST21 probado en vuelo (designado AN/ASG-34 por las Fuerzas Armadas de EE. UU.). El pod se diseñó como un contenedor de sensores multifunción flexible montado en soportes de armas estándar, lo que permite a los cazas tácticos como el F-16 y el F-15 contar con capacidad IRST avanzada sin necesidad de modificaciones estructurales internas en sus células.
HiveLink representa el siguiente paso en esta evolución: pasar de la recopilación de datos por sensores centrada en la plataforma a la guerra distribuida centrada en la red. En lugar de tratar cada pod como un sensor aislado, el software de red mallada conecta las plataformas individuales entre sí. Este avance se alinea directamente con las estrategias más amplias de modernización de la defensa, como la iniciativa de Mando y Control Conjunto en Todos los Dominios (JADC2) del Departamento de Defensa de EE. UU., que busca vincular sensores y tiradores de todas las ramas militares en una red operativa unificada.
## Reacciones Analistas de defensa, ingenieros aeroespaciales y estrategas militares consideran que la combinación de hardware infrarrojo integrado en pods con software de fusión de datos a alta velocidad es un multiplicador de fuerza esencial para las flotas de cazas de cuarta generación. Los expertos del sector señalan que a medida que los aviones de quinta generación como el F-35 Lightning II y los conceptos de sexta generación como el Dominio Aéreo de Nueva Generación (NGAD) reconfiguran la guerra aérea, la modernización de los cazas heredados con sensores pasivos en red amplía su viabilidad operativa en espacios aéreos disputados.
Aunque los mandos militares han abogado por mejorar las capacidades de marcación pasiva de objetivos para contrarrestar las redes de antiacceso/denegación de área (A2/AD), se espera que las autoridades de ensayos operativos evalúen cómo funciona el sistema en condiciones reales de guerra electrónica. Los observadores del sector de la defensa prevén que los colectivos de pilotos de primera línea acogerán con satisfacción la reducción de los tiempos de respuesta, aunque los informes oficiales de evaluación operativa por parte de las agencias de pruebas militares siguen pendientes.
## Lo que aún no se sabe Aunque la exitosa prueba de vuelo demuestra la prueba de concepto para dos F-16 conectados, varios detalles técnicos y operativos siguen sin revelarse. No se ha publicado el alcance máximo específico en el que HiveLink puede mantener una transmisión de datos estable y de baja latencia entre aviones a alta velocidad en entornos de guerra electrónica fuertemente interferidos. Además, no está claro cómo funciona el sistema contra tipos de objetivos emergentes, como pequeños sistemas aéreos no tripulados (sUAS), globos de reconocimiento a gran altitud o vehículos de planeo hipersónico de alta velocidad que presentan perfiles térmicos únicos.
La hoja de ruta de integración para las unidades militares operativas tampoco se ha confirmado. Lockheed Martin y las agencias de adquisición de defensa no han especificado cuándo se desplegará completamente el software HiveLink en los escuadrones operativos de primera línea, ni si el sistema estará disponible para la exportación a operadores extranjeros del F-16, como aliados de la OTAN o países socios en la región Indo-Pacífico. Además, no se han detallado aspectos sobre la compatibilidad total con los enlaces de datos tácticos existentes como Link 16 o la Tecnología de Red de Marcación Táctica de Objetivos (TTNT).
## A qué prestar atención Los desarrollos futuros se centrarán en ampliar las evaluaciones de vuelo para incluir redes más amplias de aeronaves. Los observadores deberán prestar atención a las próximas pruebas de vuelo en las que intervengan tres o más nodos interconectados, así como a las pruebas conjuntas que combinen los F-16 con otras plataformas tácticas como el F-15EX Eagle II, el F-35 Lightning II o las emergentes Aeronaves de Combate Colaborativas (CCA) autónomas.
Entre los hitos clave figurarán las evaluaciones operativas formales llevadas a cabo por el Centro de Ensayos y Evaluación Operativa de la Fuerza Aérea de EE. UU. (AFOTEC) y posibles pruebas de lanzamiento real de misiles en las que las armas se disparen utilizando datos de seguimiento pasivo de objetivos derivados de HiveLink. Los analistas de defensa también seguirán de cerca las próximas solicitudes de presupuesto militar y los proyectos de ley de asignaciones de defensa del Congreso en busca de partidas presupuestarias específicas destinadas a la adquisición del Legion Pod y a actualizaciones de software. Los anuncios relativos a posibles ventas militares al extranjero del sistema Legion Pod habilitado con HiveLink a fuerzas aéreas aliadas darán una indicación más clara sobre la trayectoria de producción de esta tecnología.
La información sobre este avance en aviación de defensa fue publicada originalmente por Aamir Khollam.
Fuente: Aamir Khollam



