Periodismo propio, siempre citando las fuentes

La US Air Force reducirá los competidores de drones autónomos de apoyo en su transición hacia los prototipos

La U.S. Air Force planea reducir el número de desarrolladores de su programa Collaborative Combat Aircraft de nueve a seis el próximo año, a medida que el programa avanza hacia las pruebas de prototipos.

The Global Wire Newsroom ·

Link preview · horizonglobalnews.com

La US Air Force reducirá los competidores de drones autónomos de apoyo en su transición hacia los prototipos

La U.S. Air Force planea reducir el número de desarrolladores de su programa Collaborative Combat Aircraft de nueve a seis el próximo año, a medida que el programa avanza hacia las pruebas de prototipos.

Share

Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

La US Air Force reducirá los competidores de drones autónomos de apoyo en su transición hacia los prototipos

La United States Air Force está acelerando sus esfuerzos para integrar inteligencia artificial y plataformas no tripuladas en la aviación táctica de primera línea, acercándose a la puesta en marcha operacional de aviones de apoyo autónomos. En un hito clave para las adquisiciones aeroespaciales militares, la fuerza planea reducir su lista actual de nueve contratistas de defensa a seis el próximo año como parte de su programa Collaborative Combat Aircraft. La iniciativa, diseñada para emparejar cazas pilotados tradicionales con aviones robóticos de gran capacidad y menor costo, está pasando rápidamente de los marcos de diseño teórico y el modelado digital a la producción tangible de prototipos.

## Reducir el campo para impulsar la innovación

La reducción prevista de nueve competidores a seis representa una coyuntura crítica en el ciclo de vida de adquisición de la iniciativa Collaborative Combat Aircraft (CCA), según la información de Jijo Malayil. Al reducir el campo de participantes, la cúpula militar busca concentrar la financiación del desarrollo y la supervisión en los conceptos de diseño más prometedores, manteniendo al mismo tiempo un entorno competitivo entre los fabricantes de defensa.

La estrategia refleja un cambio más amplio en la forma en que el departamento de defensa aborda las adquisiciones tecnológicas avanzadas. En lugar de seleccionar un único contratista al principio del ciclo de desarrollo, la Air Force está empleando un proceso gradual de selección de finalistas. Esta estructura permite a los funcionarios de defensa evaluar diseños de celadas competidores, sistemas de software de control autónomo y metodologías de fabricación bajo rigurosos estándares comparativos. En la próxima fase, los seis desarrolladores restantes llevarán sus conceptos a etapas de prototipos físicos, reduciendo la brecha entre la ingeniería asistida por computadora y el rendimiento de vuelo en el mundo real.

## Repensar la arquitectura de la aviación táctica

En el núcleo del programa de drones de apoyo se encuentra el concepto de trabajo en equipo tripulado-no tripulado (crewed-unmanned teaming), una doctrina táctica diseñada para reestructurar cómo se proyecta el poder aéreo en espacios aéreos fuertemente defendidos. Bajo este modelo operativo, los pilotos humanos que vuelan cazas tripulados avanzados actuarán como líderes de escuadrilla o centros de mando para pequeñas formaciones de drones de apoyo no tripulados y altamente autónomos.

Estas aeronaves secundarias están diseñadas para llevar a cabo una amplia variedad de misiones de alta amenaza que tradicionalmente exponen a las tripulaciones humanas a un riesgo extremo. Equipadas con cargas útiles modulares especializadas, los aviones de apoyo autónomos pueden servir como nodos de sensores desplegados en vanguardia, ampliando el alcance de detección y la conciencia situacional de la aeronave principal. También están siendo diseñados para transportar municiones adicionales aire-aire o aire-superficie, ejecutar ataques de guerra electrónica para perturbar las redes de radar enemigas o actuar como señuelos para alejar el fuego defensivo de las formaciones tripuladas.

Al distribuir los sistemas de sensores, las capacidades de ataque y las contramedidas defensivas a través de múltiples plataformas no tripuladas, los planificadores militares esperan complicar de forma significativa los cálculos de fijación de objetivos del adversario, transformando aviones de combate individuales en redes resilientes de poder aéreo.

## La guerra moderna y la necesidad de escalabilidad

El impulso para desplegar drones de apoyo autónomos surge de los cambiantes desafíos de seguridad global y la creciente complejidad de los sistemas de defensa aérea modernos. Las redes avanzadas de antiacceso y denegación de área han hecho que el espacio aéreo disputado sea mucho más peligroso, mientras que el costo financiero de producir cazas sigilosos tripulados de última generación ha aumentado significativamente.

Para hacer frente a esta realidad, los estrategas de la fuerza aérea están poniendo un gran énfasis en el concepto de masa asequible. Los cazas sigilosos tripulados modernos representan inversiones financieras sustanciales y requieren años de entrenamiento de vuelo para los operadores humanos. Perder una sola plataforma conlleva elevadas consecuencias económicas y operativas. En cambio, los Collaborative Combat Aircraft están diseñados para producirse a una fracción del costo, lo que los hace prescindibles o sacrificables (attritable), lo que significa que pueden ser destinados a entornos de combate peligrosos donde arriesgar a un piloto humano o un caza tripulado de alto costo sería prohibitive.

Además, generar volumen mediante plataformas autónomas permite a las fuerzas armadas expandir rápidamente el tamaño de su flota operativa sin tropezar con el cuello de botella tradicional del reclutamiento de pilotos y los prolongados programas de instrucción. La capacidad de producir estructuras de aeronaves no tripuladas a escala proporciona un mecanismo vital para sostener la proyección de fuerza a largo plazo.

## Unir los requisitos de software y hardware

A medida que el programa avanza hacia el prototipado físico, las empresas aeroespaciales participantes se enfrentan a complejos desafíos de ingeniería y computación. A diferencia de la adquisición tradicional de aeronaves militares, donde la ingeniería mecánica y la aerodinámica de la celda son los focos principales, el éxito del concepto de avión de apoyo autónomo depende por igual del desarrollo de software.

La inteligencia artificial que impulsa estas aeronaves debe ser capaz de operar de manera segura y eficaz en entornos dinámicos con comunicaciones degradadas. En escenarios de combate donde las fuerzas enemigas despliegan una fuerte interferencia electrónica, los aviones de apoyo autónomos deben conservar suficiente capacidad de procesamiento a bordo para tomar decisiones tácticas en tiempo real, ejecutar directivas de misión preprogramadas y mantener la seguridad del vuelo sin insumos de mando constantes de un piloto humano o una estación terrestre.

Simultáneamente, los procesos de fabricación deben respaldar un ensamblaje rápido y rentable. La Air Force ha priorizado los principios de diseño de arquitectura abierta, lo que permite que los sensores, los algoritmos de software y los componentes de hardware se actualicen de forma modular con el tiempo. La transición de nueve competidores a seis servirá como una evaluación clave de qué fabricantes pueden ofrecer diseños de hardware que equilibren el rendimiento operativo con una producción asequible y de alta escala.

## El horizonte de las pruebas de vuelo autónomo

La selección de finalistas programada para el próximo año marca el comienzo de una fase intensiva de pruebas de vuelo físico y evaluación. Los seis contratistas seleccionados tendrán la tarea de transformar los planos digitales en aeronaves demostradoras totalmente funcionales, capaces de validar la aeronavegabilidad básica, las características de la envolvente de vuelo y las interfaces de control autónomo.

Es probable que las etapas posteriores de desarrollo exijan que estos prototipos demuestren una interoperabilidad fluida con los sistemas de combate aéreo existentes y realicen misiones tácticas simuladas junto a cazas pilotados. A medida que avancen las pruebas de vuelo, la Air Force evaluará aún más el campo para seleccionar finalmente los diseños ganadores para la producción a gran escala y el despliegue operativo.

La progresión hacia prototipos físicos subraya un periodo transformador en la aviación militar, marcando un distanciamiento definitivo de la dependencia exclusiva en formaciones pilotadas por humanos hacia flotas integradas de aeronaves de combate tripuladas y autónomas.

Este artículo se basa en la información publicada originalmente por Jijo Malayil.

Fuente: Jijo Malayil

Noticias relacionadas