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S&P mantiene la calificación de Bosnia y Herzegovina en B+ en medio de advertencias sobre el déficit fiscal

S&P Global Ratings ha afirmado la calificación crediticia soberana de Bosnia y Herzegovina en B+ con perspectiva estable, al tiempo que advirtió que el gasto preelectoral ampliará el déficit fiscal.

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S&P mantiene la calificación de Bosnia y Herzegovina en B+ en medio de advertencias sobre el déficit fiscal

S&P Global Ratings ha afirmado la calificación crediticia soberana de Bosnia y Herzegovina en B+ con perspectiva estable, al tiempo que advirtió que el gasto preelectoral ampliará el déficit fiscal.

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Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

S&P mantiene la calificación de Bosnia y Herzegovina en B+ en medio de advertencias sobre el déficit fiscal

SARAJEVO — S&P Global Ratings ha afirmado la calificación crediticia soberana de Bosnia y Herzegovina en "B+" con perspectiva estable, al tiempo que advirtió que el aumento del gasto público antes de las próximas elecciones ampliará el déficit fiscal del país, según informó Xinhua sobre la base de un comunicado del banco central nacional.

La decisión de la agencia internacional de calificación crediticia refleja un equilibrio entre la estabilidad macroeconómica y las vulnerabilidades fiscales subyacentes. Aunque la confirmación de la calificación y su perspectiva estable brindan tranquilidad a los mercados financieros, la advertencia sobre el gasto público subraya las presiones estructurales persistentes sobre las finanzas públicas del país.

## Ratificación de la calificación crediticia y perspectiva

La confirmación de la calificación crediticia soberana de Bosnia y Herzegovina en "B+" sitúa la deuda del país dentro de la categoría de grado especulativo, una designación utilizada con frecuencia por los mercados internacionales de capitales para evaluar los perfiles de riesgo de las economías emergentes. Según informó Xinhua, el anuncio fue transmitido formalmente por el Banco Central de Bosnia y Herzegovina, entidad que supervisa la estabilidad financiera nacional y los procesos de evaluación del crédito soberano.

Una calificación "B+" indica generalmente que un deudor soberano posee actualmente la capacidad de cumplir con sus compromisos financieros, aunque sigue siendo vulnerable a condiciones empresariales, financieras o económicas adversas. El mantenimiento de una perspectiva "estable" indica que S&P Global Ratings prevé que los riesgos para la solvencia del país se mantendrán equilibrados a mediano plazo, lo que sugiere que es poco probable que se produzcan cambios inmediatos en la calificación a menos que las condiciones macroeconómicas o políticas se modifiquen de manera significativa.

## Presiones del gasto preelectoral

Un elemento central de la evaluación proporcionada por S&P Global Ratings se centra en la trayectoria del gasto del sector público. La agencia de calificación destacó que se espera que las políticas fiscales preelectorales amplíen el gasto público, lo que conducirá directamente a un mayor déficit presupuestario.

En las evaluaciones del crédito soberano, los períodos preelectorales coinciden con frecuencia con mayores desembolsos gubernamentales en transferencias sociales, salarios del sector público y proyectos de desarrollo a corto plazo. Dichos gastos, si no van acompañados del correspondiente crecimiento de los ingresos o de una reducción estructural de costes, corren el riesgo de socavar la disciplina fiscal. S&P advirtió que el deterioro fiscal resultante de estos compromisos de gasto vinculados a las elecciones ejercerá presión sobre el saldo fiscal del país, lo que exigirá una gestión cuidadosa del endeudamiento público y de los requerimientos del servicio de la deuda pública.

## Marco institucional y fiscal

Bosnia y Herzegovina opera bajo una arquitectura política y administrativa establecida tras el conflicto de la década de 1990. El marco institucional del país consta de dos entidades políticas autónomas principales —la Federación de Bosnia y Herzegovina y la Republika Srpska— junto con el neutral Distrito de Brčko, todas ellas bajo un gobierno central de nivel estatal.

Este sistema de gobernanza multinivel condiciona directamente la aplicación de la política fiscal y la gestión financiera. Las decisiones presupuestarias están dispersas entre múltiples niveles de gobierno, lo que exige la coordinación entre las autoridades federales, de las entidades y cantonales. En consecuencia, los esfuerzos de consolidación fiscal nacional pueden estar sujetos a retrasos administrativos y prioridades políticas contrapuestas, especialmente durante los períodos previos a las elecciones generales o locales.

El Banco Central de Bosnia y Herzegovina desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la estabilidad monetaria en toda esta estructura institucional. Al operar bajo un régimen de caja de conversión, el banco central ancla la política monetaria nacional, lo que ayuda a aislar la economía de la volatilidad del tipo de cambio. Sin embargo, bajo un mecanismo de caja de conversión, las autoridades monetarias no pueden emitir moneda para financiar los déficits públicos, lo que traslada la carga del ajuste macroeconómico a la política fiscal y al endeudamiento externo.

## Implicaciones para la gestión de la deuda y el riesgo soberano

La advertencia respecto a un déficit presupuestario cada vez mayor se produce en un momento en que los costes de endeudamiento global continúan elevados debido a la dinámica de las tasas de interés internacionales y a las persistentes incertidumbres económicas en toda Europa. Para un emisor soberano con calificación "B+", los mayores déficits presupuestarios se traducen normalmente en un incremento de las necesidades de endeudamiento, que deben financed a través de la banca comercial nacional o de los mercados de deuda internacionales.

Unos déficits más amplios pueden provocar un aumento de los costes del servicio de la deuda si los mercados financieros exigen una mayor prima de riesgo para absorber la deuda pública. Un endeudamiento estatal elevado también corre el riesgo de desplazar el crédito al sector privado, lo que podría desincentivar la inversión nacional y la expansión económica en general. Por lo tanto, mantener la estabilidad de la calificación crediticia es crucial para preservar el acceso al capital externo y evitar un aumento en los diferenciales de endeudamiento soberano.

## Estabilidad macroeconómica y desafíos estructurales

Más allá de las preocupaciones fiscales inmediatas, las calificaciones crediticias soberanas de las economías europeas emergentes están fuertemente influidas por desafíos estructurales más amplios. Bosnia y Herzegovina sigue haciendo frente a problemas económicos como la migración de la fuerza laboral, el desempleo estructural, los desequilibrios comerciales y la dependencia de las remesas de su diáspora para sostener el consumo interno.

Además, la trayectoria económica del país se mantiene estrechamente alineada con el desempeño de socios comerciales clave de la Unión Europea y la región de los Balcanes Occidentales. La demanda externa de las exportaciones bosnias, así como los flujos de inversión extranjera directa, son sensibles a las tendencias económicas europeas generales. Cuando el gasto público se eleva antes de las elecciones sin un incremento correspondiente en la capacidad económica productiva, los desequilibrios fiscales resultantes pueden exacerbar las debilidades estructurales existentes.

## Perspectivas y orientaciones de política

A medida que el país avanza en su ciclo político, los responsables de la formulación de políticas se enfrentan al desafío de gestionar las presiones inmediatas del gasto electoral mientras aplican las reformas económicas estructurales necesarias para respaldar el crecimiento a largo plazo. Las agencias de calificación evalúan continuamente si la política fiscal se alinea con los objetivos de sostenibilidad a mediano plazo y si las instituciones estatales pueden ejecutar eficazmente las medidas necesarias de gobernanza financiera.

Las futuras acciones de calificación por parte de S&P Global Ratings dependerán de la capacidad del gobierno para contener los déficits fiscales una vez concluido el ciclo electoral, controlar los niveles de deuda pública y avanzar en reformas institucionales clave. Un deterioro fiscal sostenido podría ejercer presión a la baja sobre la calificación crediticia, mientras que una consolidación fiscal eficaz y mejoras económicas estructurales podrían allanar el camino para revisiones al alza de la calificación en el futuro.

Este informe se basa en información original publicada por Xinhua.

Fuente: Xie Yuan

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