Rusia exige la condena del OIEA por un presunto ataque contra un convoy de combustible de Zaporizhzhia
Moscú ha instado al OIEA a condenar un presunto ataque ucraniano contra transportes de combustible diésel para los generadores de emergencia de la Central Nuclear de Zaporizhzhia.
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Rusia exige la condena del OIEA por un presunto ataque contra un convoy de combustible de Zaporizhzhia
Moscú ha instado al OIEA a condenar un presunto ataque ucraniano contra transportes de combustible diésel para los generadores de emergencia de la Central Nuclear de Zaporizhzhia.
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Moscú ha pedido públicamente al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, que denuncie lo que las autoridades rusas describen como un ataque militar ucraniano coordinado contra transportes de combustible diésel destinados a la Central Nuclear de Zaporizhzhia. Según lo informado por TASS, funcionarios rusos afirmaron que el presunto ataque ocurrió el 11 de septiembre y se dirigió específicamente a camiones cisterna que transportaban diésel destinado a alimentar los generadores auxiliares de emergencia de las instalaciones. La central nuclear, situada en el sur de Ucrania, cerca de Enerhodar, a lo largo del río Dnipro, está ocupada por las fuerzas rusas desde las primeras semanas de la invasión a gran escala en marzo de 2022. Las instalaciones dependen de envíos constantes de combustible para mantener reservas de energía secundarias fundamentales para hacer funcionar los sistemas de refrigeración en caso de un fallo en la red eléctrica exterior.
## Datos clave - La agencia estatal de noticias rusa TASS informó que las fuerzas ucranianas realizaron ataques combinados el 11 de septiembre contra camiones cisterna que abastecían a la Central Nuclear de Zaporizhzhia. - El transporte de combustible atacado estaba destinado a los generadores auxiliares de emergencia encargados de mantener la capacidad de refrigeración del núcleo. - Moscú instó explícitamente al director general del OIEA, Rafael Grossi, a condenar el presunto ataque contra las líneas de suministro de la instalación nuclear. - La instalación de Zaporizhzhia es la central nuclear más grande de Europa y alberga seis reactores de agua presurizada VVER-1000 que actualmente se mantienen en parada en frío. - Los inspectores del OIEA han mantenido una presencia continua de supervisión en la planta desde septiembre de 2022 para evaluar las condiciones de seguridad.
## Qué ocurrió Según lo informado por TASS, las autoridades estatales rusas anunciaron que unidades militares ucranianas llevaron a cabo una serie de ataques combinados el 11 de septiembre contra vehículos de transporte de combustible que llevaban diésel a la Central Nuclear de Zaporizhzhia. Las declaraciones oficiales rusas transmitidas por la agencia detallaron que el objetivo del ataque fue un convoy logístico que transportaba combustible destinado a reponer las reservas operativas de los generadores diésel auxiliares de emergencia de la planta.
Los generadores diésel de emergencia de la instalación de Zaporizhzhia representan la última salvaguardia física del recinto frente a una fusión nuclear en escenarios donde se corta toda transmisión de energía externa procedente de la red eléctrica regional. Cuando las conexiones eléctricas externas se interrumpen debido a acciones militares cinéticas o a un fallo físico de la red, los generadores diésel de gran capacidad se ponen en marcha automáticamente para alimentar las bombas de refrigeración de emergencia del núcleo. Estas bombas hacen circular agua de forma continua a través de los recipientes de presión de los reactores y las piscinas de almacenamiento de combustible gastado, evitando que el calor generado por la descomposición de isótopos radiactivos provoque la degradación del núcleo o una brecha catastrófica en la contención.
Tras el incidente reportado el 11 de septiembre, representantes oficiales rusos y la dirección de la planta enfatizaron que los ataques dirigidos contra líneas esenciales de suministro de combustible constituyen un riesgo operativo directo para la preparación ante emergencias de la instalación. Moscú manifestó su expectativa de que el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, examine los detalles del presunto ataque y emita una declaración pública formal condenando a Kiev por poner en peligro los sistemas auxiliares de seguridad nuclear.
## Por qué es importante La integridad operativa de las instalaciones nucleares durante un conflicto armado depende en gran medida del mantenimiento de sistemas de seguridad redundantes, en particular aquellos que garantizan una refrigeración ininterrumpida del combustible nuclear. Aunque los seis reactores de la instalación de Zaporizhzhia se han puesto en parada en frío —lo que reduce las temperaturas del refrigerante por debajo de los 100 grados Celsius y ralentiza sensiblemente la generación de calor residual—, el calor residual de desintegración nuclear sigue produciendo energía térmica dentro de los núcleos de los reactores y en las piscinas de combustible gastado. El suministro continuo de energía eléctrica sigue siendo esencial para hacer funcionar las bombas mecánicas que extraen este calor.
Si las líneas externas de transmisión eléctrica quedan inoperables debido a las actividades militares en curso y los generadores diésel de emergencia de la planta sufren escasez de combustible o interrupciones logísticas, el margen de tiempo disponible para que los ingenieros de la planta eviten daños catastróficos en el núcleo se reduce drásticamente. Atacar la infraestructura de transporte de combustible degrada la arquitectura de seguridad en profundidad de la instalación sin necesidad de atravesar las cúpulas de contención de hormigón fuertemente reforzado que albergan los reactores. Para los organismos internacionales de supervisión como el OIEA, evaluar los ataques contra las líneas de suministro secundarias plantea delicados desafíos diplomáticos. Los llamamientos oficiales de Moscú exigiendo condenas del OIEA ejercen presión sobre el organismo nuclear internacional, poniendo a prueba su capacidad para mantener los estándares técnicos de seguridad al tiempo que conserva la neutralidad política en un teatro de guerra activo.
## Antecedentes La Central Nuclear de Zaporizhzhia, situada en la margen sur del río Dnipro, cerca de la ciudad de Enerhodar, en el sur de Ucrania, es la central de generación de energía nuclear más grande de Europa. Construida entre 1980 y 1996, la instalación cuenta con seis reactores de agua presurizada VVER-1000 de diseño soviético con una capacidad neta de generación combinada de casi 6.000 megavatios. Antes del inicio de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, la central generaba aproximadamente una quinta parte del suministro eléctrico total de Ucrania y servía como pilar de la red energética industrial del país.
Las fuerzas militares rusas tomaron el control de la planta de Zaporizhzhia a principios de marzo de 2022 tras intensos combates en torno a Enerhodar. Posteriormente, la supervisión operativa se transfirió por decreto presidencial ruso a una filial de reciente creación de Rosatom, la corporación estatal rusa de energía atómica, mientras que la protección física se asignó a las fuerzas militares rusas y al personal de la Guardia Nacional. A lo largo del conflicto en curso, la instalación ha sufrido graves interrupciones en su infraestructura externa. Antes del conflicto, la central estaba conectada a la red eléctrica regional mediante cuatro líneas principales de transmisión de 750 kilovoltios y tres líneas auxiliares de 330 kilovoltios. Los intensos bombardeos, ataques con misiles y ataques con drones en toda la región han cortado repetidamente estas conexiones, reduciendo el enlace operativo de la planta a solo una línea principal de 750 kV y una única línea auxiliar de 330 kV durante periodos prolongados.
En al menos ocho ocasiones independientes desde marzo de 2022, la instalación sufrió una pérdida total del suministro eléctrico externo, lo que provocó la activación automática de sus generadores diésel de emergencia para evitar la pérdida de refrigeración del núcleo. Para mitigar los riesgos de seguridad, funcionarios ucranianos e internacionales pidieron repetidamente la parada en frío de todas las unidades. En abril de 2024, los seis reactores se habían llevado con éxito al estado de parada en frío. Para mantener una supervisión continua de la seguridad, el director general del OIEA, Rafael Grossi, estableció en septiembre de 2022 la Misión permanente de Apoyo y Asistencia del OIEA en Zaporizhzhia (ISAMZ, por sus siglas en inglés). Grossi también expuso siete pilares fundamentales de la seguridad nuclear y cinco principios básicos para proteger la instalación, los cuales establecen que no se debe lanzar ningún tipo de ataque desde o contra la planta y que los suministros de energía externos no deben verse comprometidos.
## Reacciones Las respuestas oficiales tras el ataque reportado el 11 de septiembre ponen de manifiesto las profundas divisiones políticas y estratégicas en torno a la planta de Zaporizhzhia. Según lo informado por TASS, diplomáticos rusos y representantes de las instalaciones instaron a la dirección del OIEA a emitir una reprimenda pública directa a las fuerzas ucranianas. Los representantes rusos argumentaron que una condena explícita por parte del director general del OIEA, Rafael Grossi, es necesaria para disuadir futuros ataques contra cadenas de suministro vitales para el mantenimiento de la seguridad nuclear.
Las autoridades militares y gubernamentales ucranianas no emitieron inmediatamente una declaración pública respecto a las afirmaciones específicas sobre los ataques a los camiones cisterna del 11 de septiembre. Los funcionarios ucranianos han negado sistemáticamente haber lanzado ataques deliberados contra instalaciones nucleares o infraestructuras de seguridad conexas, sosteniendo que las fuerzas rusas manipulan con frecuencia los informes de seguridad o montan incidentes de falsa bandera para desacreditar a las fuerzas ucranianas y justificar la continua ocupación militar de Enerhodar y el territorio circundante.
El OIEA ha enfatizado de forma constante el control técnico por encima de la atribución pública de acciones militares. Si bien los inspectores del OIEA destacados permanentemente en la instalación documentan daños físicos, incidentes de bombardeos y cortes de energía, el director general Grossi ha evitado por lo general atribuir ataques específicos a cualquiera de los beligerantes a menos que los equipos sobre el terreno establezcan pruebas físicas indiscutibles o análisis de trayectoria.
## Lo que aún no se sabe Varios detalles operativos y tácticos fundamentales sobre el incidente del 11 de septiembre siguen sin confirmarse en los informes disponibles. Las autoridades rusas no han especificado ni los observadores independientes han verificado la ubicación geográfica precisa donde presuntamente se atacó el convoy de transporte de combustible, ya sea dentro del perímetro inmediato de Enerhodar o a lo largo de las rutas de transporte regionales a través del óblast ocupado de Zaporizhzhia. Además, se desconoce el alcance de los daños físicos en los vehículos de transporte, las posibles bajas entre los conductores o el personal de escolta, y el volumen de combustible destruido.
Tampoco se ha confirmado si a los inspectores del OIEA asignados a la instalación de Zaporizhzhia se les concedió acceso físico para inspeccionar el lugar del presunto ataque o revisar la documentación logística. Asimismo, no se han publicado los niveles actuales de existencias de combustible diésel para los generadores auxiliares de emergencia en toda la planta, por lo que no está claro hasta qué punto la presunta interrupción afecta gravemente a la resistencia operativa a largo plazo de la central fuera de la red.
## A qué prestar atención Entre los acontecimientos clave que habrá que seguir se encuentran las declaraciones e informes oficiales que emita el director general del OIEA, Rafael Grossi, en particular durante sus próximas intervenciones ante la Junta de Gobernadores del OIEA o el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los observadores darán seguimiento a si el organismo nuclear internacional incluye formalmente los detalles del incidente del 11 de septiembre en sus actualizaciones periódicas sobre seguridad nuclear.
La atención se centrará también en cualquier declaración aclaratoria o informe operativo publicado por el Ministerio de Defensa de Ucrania, la empresa nuclear estatal Energoatom o la corporación atómica estatal rusa Rosatom en relación con la logística de suministro cerca de Enerhodar. Por último, los inspectores y analistas energéticos vigilarán de cerca la estabilidad operativa de las conexiones eléctricas externas restantes de la planta, en concreto la línea activa Dniprovska de 750 kV y la línea auxiliar de 330 kV, ya que cualquier fallo adicional de la red pondría a prueba de inmediato la capacidad de los generadores diésel y las reservas de combustible de la planta.
Este informe de noticias se basa en la cobertura proporcionada por la agencia estatal de noticias rusa TASS.
Fuente: tass.com




