Las escuelas nocturnas en Lesoto ofrecen educación básica a los pastores de montaña que trabajan en pastizales remotos
Las clases vespertinas de bajo presupuesto están abriendo la alfabetización y el cálculo básicos a miles de pastores basoto que pierden la escolarización formal para cuidar el ganado en puestos de pastoreo en las montañas.
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Las escuelas nocturnas en Lesoto ofrecen educación básica a los pastores de montaña que trabajan en pastizales remotos
Las clases vespertinas de bajo presupuesto están abriendo la alfabetización y el cálculo básicos a miles de pastores basoto que pierden la escolarización formal para cuidar el ganado en puestos de pastoreo en las montañas.
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En las tierras altas montañosas de Lesoto, una red descentralizada de escuelas nocturnas de bajo presupuesto está impartiendo lecciones esenciales de alfabetización y cálculo a jóvenes pastores de ganado que anteriormente estaban apartados de la educación formal. Según informó la periodista Julie Bourdin el 27 de septiembre de 2026, miles de niños y jóvenes que pasan sus horas diurnas cuidando ganado vacuno, ovejas y cabras a través de un terreno accidentado y de gran altitud descienden por las laderas de las montañas tras el anochecer para asistir a clases vespertinas. Al operar con presupuestos operativos mínimos, estos centros educativos especializados tienen como objetivo reducir una brecha de alfabetización persistente entre los pastores rurales basoto que permanecen aislados de la infraestructura educativa nacional.
## Datos clave - Miles de niños y jóvenes en las zonas rurales de Lesoto abandonan o renuncian a la educación primaria para trabajar como pastores de ganado de montaña a tiempo completo. - Una red de escuelas nocturnas que opera con bajo presupuesto ofrece clases vespertinas de lectura, escritura elemental y aritmética básica. - Los pastores recorren terrenos montañosos accidentados y de gran altitud tras completar largas jornadas diurnas de pastoreo para asistir a la enseñanza nocturna. - El pastoreo de ganado es un motor fundamental de la economía rural de Lesoto, que genera ingresos clave por exportaciones agrícolas a través de la producción de lana y mohair. - Lesoto exhibe un patrón demográfico regional atípico donde la alfabetización masculina rural ha estado históricamente por detrás de la femenina debido a la incorporación temprana al trabajo pastoril.
## Qué ocurrió Todos los días, a lo largo de las altas mesetas y los empinados valles de Lesoto, miles de niños y jóvenes manejan el ganado que sustenta las economías domésticas rurales. Debido a que las escuelas primarias y secundarias tradicionales funcionan en horario diurno, los jóvenes pastores no pueden participar en la educación presencial convencional sin desatender sus labores ganaderas. Para abordar esta persistente exclusión educativa, miembros de la comunidad, instructores locales y organizaciones de base han establecido espacios de aprendizaje vespertinos situados cerca de aldeas de montaña que limitan con zonas de pastoreo.
Según la información de Julie Bourdin, los pastores descienden de los puestos de pastoreo elevados a lo largo de senderos de montaña cada noche tras finalizar sus responsabilidades diarias. Las escuelas nocturnas se centran en pilares educativos fundamentales, como el alfabeto, la construcción de oraciones básicas y la aritmética elemental. La enseñanza tiene lugar en lugares modestos, como aulas diurnas sin usar, edificios religiosos o estructuras comunitarias, apoyándose en suministros básicos como pizarras portátiles, tiza y cartillas impresas.
El trayecto físico hacia estas clases vespertinas representa una carga de trabajo adicional tras agotadoras jornadas de diez a doce horas en los pastos altos. Los pastores a menudo recorren varios kilómetros a pie por caminos de montaña sin asfaltar, sorteando laderas empinadas y temperaturas en descenso a medida que cae la noche. Los instructores de las escuelas nocturnas se enfrentan a severas limitaciones de infraestructura, incluida la falta de conexión a la red eléctrica en los asentamientos remotos, lo que obliga a muchas aulas a depender de lámparas de queroseno, velas o linternas básicas a pilas para iluminar los materiales de aprendizaje.
A pesar de operar con recursos financieros severamente limitados y escaso material didáctico, estos programas vespertinos permiten a los trabajadores pastoriles adquirir una alfabetización funcional sin sacrificar sus medios de subsistencia ni abandonar sus funciones domésticas tradicionales. Para muchos participantes, las clases nocturnas ofrecen una primera oportunidad para aprender conceptos básicos de lectura y matemáticas mientras mantienen un empleo a tiempo completo en entornos pastoriles remotos.
## Por qué es importante El desarrollo y mantenimiento de escuelas nocturnas adaptadas a los trabajadores pastoriles aborda cuestiones económicas, sociales y de desarrollo fundamentales en las zonas rurales de Lesoto. En las sociedades agrarias tradicionales, los marcos educativos estándar dependen de horarios diurnos rígidos, lo que obliga a las familias a elegir entre la supervivencia económica inmediata y la inversión educativa a largo plazo. Al adaptar los horarios de enseñanza a los ritmos diarios del pastoreo de montaña, estas escuelas nocturnas ofrecen un modelo pragmático que integra el aprendizaje esencial en la vida laboral activa.
Adquirir alfabetización funcional y aritmética básica aporta beneficios prácticos inmediatos para los pastores de ganado que operan en mercados rurales competitivos. La capacidad matemática básica permite a los pastores llevar el recuento del ganado, gestionar las dosis de medicamentos veterinarios, verificar las valoraciones del mercado y evitar la explotación al comerciar con animales vivos o vender lana y mohair sin procesar a corredores comerciales. Más allá de la utilidad económica, la alfabetización básica fomenta una equidad social más amplia. Históricamente, los jóvenes que crecieron analfabetos en puestos remotos de montaña se enfrentaron a severas restricciones si más tarde buscaban empleo alternativo, representación legal o servicios financieros. Al establecer escuelas nocturnas en zonas de gran altitud, los educadores están proporcionando a los trabajadores pastoriles marginados competencias fundamentales que mejoran la autonomía personal, la participación ciudadana y la movilidad económica a largo plazo.
## Antecedentes Lesoto es una nación enclave sin litoral y de gran altitud rodeada por completo por la República de Sudáfrica. Dominada geográficamente por las cordilleras de Maloti y Drakensberg, el país es conocido a menudo como el «Reino en el cielo», con su punto geográfico más bajo situado a más de 1400 metros sobre el nivel del mar. En este paisaje montañoso, la agricultura pastoril constituye el pilar económico y cultural de la vida comunitaria rural. El ganado —en particular vacuno, ovino y cabras de Angora— sirve como reserva principal de riqueza familiar y promueve exportaciones agrícolas nacionales clave, sobre todo lana y mohair sin procesar de alta calidad.
Para mantener el ganado en los vastos pastos de montaña, la tradición basoto depende en gran medida de los varones jóvenes, conocidos localmente como *balisa* (pastorcillos). Estos pastores pasan meses seguidos en puestos ganaderos aislados y de gran altitud llamados *motebo*, situados muy por encima de los asentamientos permanentes de las aldeas y de la infraestructura pública. Esta división del trabajo generó un patrón demográfico educativo característico en Lesoto. A diferencia de la mayoría de las naciones del África subsahariana, donde la matriculación de niñas en la escuela primaria se situó históricamente por detrás de la de los niños, Lesoto registró tasas de alfabetización más altas entre las mujeres que entre los hombres en las zonas rurales. Mientras que las niñas eran enviadas a las escuelas locales de la aldea, los niños eran enviados sistemáticamente a puestos remotos de montaña para cuidar el ganado desde una edad temprana.
Aunque el gobierno de Lesoto introdujo la educación primaria gratuita en el año 2000 y posteriormente promulgó mandatos legales para la escolarización obligatoria, hacer cumplir la asistencia en regiones montañosas remotas ha resultado extremadamente complejo. Realidades económicas profundamente arraigadas, barreras del terreno y la distancia a la infraestructura física han mantenido a miles de jóvenes pastores al margen del sistema escolar formal. Como resultado, iniciativas no formales de alfabetización para jóvenes y adultos, que operan a través de voluntarios comunitarios, instituciones religiosas u organizaciones no gubernamentales, han intervenido para llenar el vacío estructural en la educación rural.
## Reacciones Las respuestas de las comunidades locales en las zonas rurales de Lesoto reflejan un amplio agradecimiento hacia los programas nocturnos de alfabetización, que alivian el conflicto histórico entre la gestión del ganado y la educación básica. Las familias pastoriles y los líderes de las aldeas han acogido ampliamente las escuelas nocturnas como una solución sensata que permite a los jóvenes cumplir con obligaciones económicas vitales al tiempo que adquieren competencias funcionales básicas.
Sin embargo, los defensores de los derechos a la educación y las organizaciones no gubernamentales señalan que la dependencia de presupuestos muy reducidos expone estos programas a graves vulnerabilidades. Los defensores recalcan que, si bien las escuelas nocturnas comunitarias realizan una labor esencial, no deben sustituir la inversión estatal formal en accesibilidad educativa. Expertos en educación de la región han instado al Ministerio de Educación y Formación a integrar la escolarización pastoril no formal en el marco educativo nacional. Entre las mejoras propuestas se incluyen financiación gubernamental específica, materiales didácticos estandarizados, equipos de iluminación solar para las aulas nocturnas y unidades docentes móviles certificadas capaces de desplazarse junto a los rebaños migratorios estacionales.
Socios internacionales para el desarrollo y agencias educativas, incluidos organismos de las Naciones Unidas centrados en el bienestar infantil y la alfabetización, han destacado sistemáticamente la educación no formal como un mecanismo vital para llegar a los trabajadores agrícolas marginados en el África subsahariana. Sin embargo, los grupos de supervisión de derechos humanos advierten de que las clases nocturnas informales deben funcionar como un trampolín y no como un sustituto permanente de una educación obligatoria totalmente financiada y respaldada por el Estado.
## Lo que aún no se sabe Varios detalles operativos fundamentales sobre la red de escuelas nocturnas siguen sin confirmarse en los informes disponibles. Se carece de datos oficiales sobre el número exacto de escuelas nocturnas activas que operan actualmente en los diez distritos administrativos de Lesoto, así como sobre el número total de estudiantes matriculados y la regularidad de la asistencia a lo largo del año.
Además, las informaciones actuales no detallan los mecanismos exactos de financiación que sostienen estas operaciones de bajo presupuesto, incluida la proporción de apoyo procedente de donaciones comunitarias locales, instituciones religiosas u organizaciones no gubernamentales externas. Tampoco está claro si los cursos completados en estas escuelas nocturnas otorgan una certificación académica reconocida o si existen vías formales que permitan a los pastores realizar la transición hacia los exámenes de finalización de la escuela primaria convencional o programas de formación profesional.
## A qué prestar atención Indicadores clave en los próximos meses determinarán la trayectoria futura y la estabilidad de las escuelas nocturnas para los pastores de montaña de Lesoto. Los observadores seguirán de cerca si el Ministerio de Educación y Formación asigna fondos presupuestarios estatales formales o elabora planes de estudio estandarizados diseñados específicamente para la educación rural no formal.
Además, los patrones meteorológicos estacionales en las montañas Maloti representan una variable importante. Las intensas nevadas invernales, las temperaturas gélidas y las variaciones en las horas de luz afectan significativamente a la seguridad y viabilidad de los desplazamientos nocturnos por la montaña para estudiantes y profesores. En el plano económico, será fundamental seguir los precios del mercado internacional de la lana y el mohair, ya que las fluctuaciones del mercado agrícola influyen en las estrategias pastoriles de los hogares y en la demanda de mano de obra ganadera en regiones de pastoreo remotas.
La información de este relato se basa en la cobertura sobre el terreno y las fotografías publicadas por la periodista Julie Bourdin el 27 de septiembre de 2026.
Fuente: Julie Bourdin

