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Por qué las vastas reservas de litio de Bolivia no han logrado generar un boom minero

A pesar de poseer una quinta parte de los depósitos mundiales de litio, Bolivia aporta menos del 1 por ciento del suministro debido a impurezas químicas, controles estatales y proyectos retrasados.

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Por qué las vastas reservas de litio de Bolivia no han logrado generar un boom minero

A pesar de poseer una quinta parte de los depósitos mundiales de litio, Bolivia aporta menos del 1 por ciento del suministro debido a impurezas químicas, controles estatales y proyectos retrasados.

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Por qué las vastas reservas de litio de Bolivia no han logrado generar un boom minero

LA PAZ — Bolivia alberga aproximadamente el 20 por ciento de los depósitos totales conocidos de litio del mundo; sin embargo, la nación sudamericana sin litoral produce menos del 1 por ciento del suministro global, según un informe del periodista Nick Aspinwall. La asombrosa brecha entre la vasta riqueza subterránea de Bolivia y su mínima producción industrial pone de relieve los profundos obstáculos estructurales que enfrenta el sector de minerales críticos del país. A pesar de años de promesas gubernamentales para transformar el país en un proveedor principal para la transición energética global, las complicaciones técnicas, las severas impurezas químicas, los estrictos controles estatales y los déficits crónicos de infraestructura han dejado a Bolivia prácticamente ausente de las cadenas globales de suministro de baterías.

## Datos clave - Bolivia posee aproximadamente el 20 por ciento de los recursos de litio identificados a nivel mundial, concentrados principalmente en el salar de Uyuni. - A pesar de su enorme base de reservas, Bolivia genera menos del 1 por ciento de la producción comercial global de litio. - Las altas proporciones de magnesio en relación con el litio en la salmuera boliviana incrementan significativamente los costos de procesamiento y los requerimientos tecnológicos. - La entidad estatal Yacimientos de Litio Bolivianos mantiene el control legal sobre la explotación y el procesamiento de los recursos nacionales de litio. - El gobierno boliviano confía en alianzas extranjeras para implementar métodos de Extracción Directa de Litio en un intento por eludir los fallidos métodos tradicionales de evaporación.

## Qué sucedió La ambición histórica de Bolivia de convertir sus salares de gran altitud en un motor central del desarrollo económico se ha topado con persistentes realidades físicas y administrativas, según el informe de Nick Aspinwall. Mientras que los fabricantes mundiales de automóviles y baterías han invertido miles de millones de dólares en instalaciones de extracción de litio en toda Sudamérica y Australia, el modelo de desarrollo gestionado por el Estado boliviano no ha logrado escalar la producción comercial.

El desafío fundamental surge de una combinación de factores geográficos, tecnológicos e institucionales. Los primeros planes estatales dependían de piscinas de evaporación solar convencionales, una metodología ampliamente utilizada en el Salar de Atacama de Chile y el Salar del Hombre Muerto de Argentina. Sin embargo, el Salar de Uyuni de Bolivia experimenta lluvias estacionales y una alta variabilidad climática, lo que impide una evaporación rápida. Además, la composición química de la salmuera de Uyuni contiene una proporción inusualmente alta de magnesio con respecto al litio. Separar el magnesio del litio requiere costosos reactivos químicos y técnicas de purificación multietapa, lo que hace que los métodos estándar de evaporación sean financiera y técnicamente imprácticos.

Ante el estancamiento de la producción en sus instalaciones piloto, el gobierno del presidente Luis Arce buscó alejarse de la evaporación tradicional. La empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) lanzó rondas de licitación internacional para introducir la Extracción Directa de Litio (EDL), un conjunto de tecnologías emergentes diseñadas para filtrar el litio directamente de la salmuera sin un secado solar prolongado. Posteriores convenios preliminares fueron firmados por YLB con consorcios extranjeros, incluidos el gigante chino de baterías CATL y la firma estatal rusa Uranium One Group. Sin embargo, dichos acuerdos han enfrentado obstáculos legislativos, escepticismo público e incertidumbres técnicas, dejando la producción comercial prácticamente estancada mientras el suministro del mercado internacional se expande en otros lugares.

## Por qué importa El bajo rendimiento crónico del sector del litio en Bolivia conlleva significativas ramificaciones económicas y geopolíticas. Desde una perspectiva económica, Bolivia soporta severas presiones macroeconómicas, caracterizadas por la reducción de las reservas de divisas, escasez de combustible y crecientes déficits fiscales. La comercialización exitosa de sus reservas de litio fue concebida como el reemplazo de las declinantes exportaciones de gas natural, durante mucho tiempo la principal fuente de ingresos externos para el Estado boliviano. No lograr llevar el litio al mercado a gran escala priva al tesoro nacional de miles de millones de dólares en ingresos potenciales y ganancias por exportaciones.

Para el mercado energético internacional, el déficit de suministro de Bolivia exacerba la concentración de la cadena global de suministro. Los fabricantes de vehículos eléctricos dependen en gran medida del carbonato de litio y del hidróxido de litio para producir baterías de iones de litio de alta densidad. Con Bolivia al margen, la producción mundial sigue concentrada en Australia, Chile, Argentina y China. Esta concentración deja a las cadenas de suministro automotriz globales vulnerables a disputas comerciales, regulaciones ambientales regionales y cuellos de botella de recursos.

Además, la situación en Bolivia resalta las limitaciones técnicas de confiar únicamente en los datos de reservas geológicas al pronosticar la disponibilidad de materias primas. Aunque los informes de prensa y las declaraciones gubernamentales citan con frecuencia cifras de recursos totales —situando a Bolivia por delante de los principales productores—, la presencia geológica no equivale a reservas económicas. Sin infraestructura funcional, suministros de energía confiables, una química de salmuera manejable y estabilidad política, los recursos subterráneos no pueden traducirse fácilmente en oferta de mercado. En consecuencia, los fabricantes mundiales de baterías descartan cada vez más la contribución de Bolivia a corto y mediano plazo al planificar sus estrategias de abastecimiento de materia prima a largo plazo.

## Antecedentes Los recursos de litio de Bolivia se sitúan en lo alto de la cordillera de los Andes, en el Altiplano, una región de meseta de gran altitud que abarca el suroeste de Bolivia. El vasto Salar de Uyuni, que cubre más de 10.000 kilómetros cuadrados a una altitud superior a los 3.600 metros sobre el nivel del mar, alberga la gran mayoría de los depósitos de salmuera del país. Junto con Chile y Argentina, Bolivia forma parte de la región geográfica conocida como el "Triángulo del Litio", que en conjunto posee más de la mitad de los recursos de litio identificados del planeta.

La estrategia política que rige el litio boliviano se estableció bajo el mandato del expresidente Evo Morales, quien asumió el cargo en 2006. Bajo la política de nacionalismo de recursos de Morales, los recursos naturales fueron designados como activos estratégicos del Estado, un concepto codificado en la Constitución de Bolivia de 2009. En 2017, el gobierno creó Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) como una empresa totalmente estatal responsable de cada etapa de la cadena de valor del litio, desde la extracción de materia prima hasta la fabricación nacional de materiales de cátodo y baterías de iones de litio. La política buscaba evitar el patrón histórico de extracción de materia prima por parte de empresas extranjeras sin valor agregado local.

Sin embargo, YLB enfrentó severas restricciones de capital y una falta de experiencia técnica especializada. Los intentos de asociarse con entidades extranjeras, como un acuerdo de empresa conjunta en 2018 con la firma alemana ACI Systems Alemania, colapsaron debido a la feroz oposición política de grupos cívicos en el departamento local de Potosí, quienes exigían mayores tasas de regalías locales y distribución de ingresos locales.

En los vecinos Chile y Argentina, los operadores privados y respaldados por el Estado escalaron con éxito la producción debido a una química favorable de salmuera baja en magnesio, climas desérticos más secos ideales para la evaporación solar y marcos regulatorios que acogían el capital extranjero. En contraste, la combinación de Bolivia de alto contenido de magnesio, lluvias estacionales, restricciones legales severas e inestabilidad política creó retrasos prolongados, dejando al país muy por detrás de sus pares regionales.

## Reacciones La brecha persistente entre las promesas gubernamentales y la producción real de litio ha generado amplias críticas en el panorama político y cívico de Bolivia. Las organizaciones cívicas regionales en Potosí, donde se encuentra el Salar de Uyuni, han expresado de forma constante su insatisfacción con la gestión del gobierno central. Los líderes locales exigen una mayor participación en las regalías futuras, mayor transparencia respecto a los contratos extranjeros y garantías sólidas de que la extracción no agotará los escasos acuíferos de gran altitud.

Al interior de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia, los legisladores de la oposición han fiscalizado rutinariamente los acuerdos firmados entre YLB y entidades extranjeras. Los parlamentarios argumentan que los contratos internacionales deben someterse a una revisión constitucional completa y a la aprobación legislativa formal antes de que se conceda acceso a firmas extranjeras a los salares nacionales.

Analistas mineros internacionales y consultoras energéticas han mantenido una postura cautelosa sobre las metas de Bolivia. Los expertos de la industria señalan que, si bien la tecnología de Extracción Directa de Litio ofrece ventajas teóricas, el despliegue de EDL a escala comercial en salmueras complejas con alto contenido de magnesio sigue sin probarse a nivel global. Los inversionistas corporativos han enfatizado que la incertidumbre jurídica y las cambiantes dinámicas políticas en La Paz continúan desincentivando las sustanciales inversiones de capital a largo plazo requeridas para construir plantas de procesamiento industrial.

## Lo que aún no sabemos Varias preguntas críticas siguen sin resolverse respecto al futuro del sector del litio en Bolivia. En primer lugar, es incierto si las tecnologías de Extracción Directa de Litio pueden operar económicamente a escala comercial al ser sometidas a la química específica de la salmuera y a la gran altitud de Uyuni. Las plantas piloto han demostrado una funcionalidad básica, pero las operaciones a escala industrial presentan desafíos de ingeniería distintos.

En segundo lugar, la huella ambiental exacta de las instalaciones propuestas de EDL sigue siendo incierta. Los procesos de EDL suelen requerir cantidades sustanciales de agua dulce y energía, lo que plantea preocupaciones sobre los posibles impactos en los frágiles ecosistemas locales y las comunidades agrícolas que rodean los salares.

Finalmente, las garantías políticas y regulatorias siguen sin confirmarse. Es incierto si la Asamblea Legislativa de Bolivia ratificará los contratos de asociación extranjera en su forma actual, o si posibles cambios en el liderazgo nacional podrían alterar el marco regulatorio que rige la participación extranjera, la distribución de ingresos y la soberanía operativa.

## Qué observar En los próximos meses, indicadores clave revelarán si Bolivia puede superar sus prolongados cuellos de botella en la producción. Los observadores deberían seguir los trámites legislativos en la Asamblea Legislativa Plurinacional en relación con la aprobación de los contratos pendientes de EDL con empresas socias chinas y rusas.

Además, los informes técnicos de referencia de los proyectos piloto de YLB proporcionarán datos objetivos sobre las tasas de recuperación, el consumo de energía y la eficiencia de separación del magnesio utilizando la tecnología EDL. Cualquier divulgación pública de cifras actualizadas de exportación comercial ofrecerá la medida más clara de si la producción nacional está yendo más allá de volúmenes insignificantes.

En el frente político interno, monitorear las protestas cívicas y las demandas regionales de Potosí será esencial, ya que la resistencia política local ha interrumpido históricamente los planes estatales de extracción. A nivel internacional, los cambios en los precios mundiales del litio y los avances en tecnologías alternativas de baterías, como la química de iones de sodio, podrían influir significativamente en la urgencia y la viabilidad financiera de desarrollar los difíciles recursos de salmuera de Bolivia.

Este informe se basa en la cobertura periodística original y el análisis de Nick Aspinwall sobre la producción global de litio y la distribución de recursos en los mercados minerales de Sudamérica.

Fuente: Nick Aspinwall

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