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Tres cadáveres hallados en Balochistan mientras las protestas por desapariciones en Quetta superan los 6,300 días

El hallazgo de tres hombres fallecidos en Kech y Buleda coincide con las continuas manifestaciones de familias que exigen respuestas sobre las desapariciones forzadas en la convulsa provincia suroccidental de Pakistan.

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Tres cadáveres hallados en Balochistan mientras las protestas por desapariciones en Quetta superan los 6,300 días

El hallazgo de tres hombres fallecidos en Kech y Buleda coincide con las continuas manifestaciones de familias que exigen respuestas sobre las desapariciones forzadas en la convulsa provincia suroccidental de Pakistan.

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Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

Tres cadáveres hallados en Balochistan mientras las protestas por desapariciones en Quetta superan los 6,300 días

Los cadáveres de tres hombres, incluido un joven secuestrado a principios de la semana, fueron recuperados en dos puntos del distrito de Kech, en el suroeste de Pakistan, intensificando la indignación pública en Balochistan mientras las prolongadas manifestaciones contra las desapariciones forzadas superaban su 6,397.º día consecutivo. El cuerpo de Adeel Baloch fue localizado en Kech tres días después de que se denunciara su desaparición, mientras que las autoridades recuperaron otros dos cuerpos no identificados en la zona cercana de Buleda, según informes regionales. Los sombríos hallazgos se producen en medio de una sostenida crisis de derechos humanos en la provincia más grande y menos poblada de Pakistan, donde colectivos civiles y familiares llevan casi dos décadas exigiendo explicaciones sobre el paradero de miles de personas desaparecidas en circunstancias controvertidas.

## Key facts

- El cuerpo de Adeel Baloch fue recuperado en el distrito de Kech tres días después de su desaparición denunciada. - Las autoridades locales y los residentes hallaron otros dos cadáveres en la zona de Buleda del distrito de Kech. - Las recuperaciones coincidieron con el 6,397.º día ininterrumpido de protesta pública protagonizada por familiares de personas desaparecidas frente al Quetta Press Club. - El distrito de Kech, situado en la división de Makran, en el sur de Balochistan, sigue siendo uno de los focos de las operaciones de seguridad y de la actividad insurgente regional. - Grupos de la sociedad civil calculan que miles de personas de etnia baluche siguen desaparecidas en toda la provincia, mientras organizaciones defensoras de derechos documentan casos continuos de desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales.

## What happened

Según la información de la periodista Monica Singh, el cuerpo de Adeel Baloch fue localizado en Kech tres días después de su secuestro por parte de individuos no identificados. Fuentes locales confirmaron que Baloch había desaparecido de forma repentina, lo que desató la alarma entre sus familiares antes de que se hallaran sus restos. De forma simultánea, las autoridades regionales recuperaron a otras dos personas fallecidas en Buleda, un sub-tehsil situado dentro del mismo distrito de la división de Makran. Los detalles sobre las identidades, edades y causas de la muerte de las dos personas encontradas en Buleda aún no han sido plenamente esclarecidos ni divulgados públicamente por la policía local.

Las fuerzas del orden locales y los equipos de emergencia trasladaron los restos para la realización de la autopsia, un procedimiento habitual que afronta constantes trabas logísticas en las zonas rurales de Balochistan debido a la precariedad de las instalaciones médicas. En incidentes precedentes similares en todo Makran, los cuerpos encontrados en barrancos remotos o a orillas de carreteras han presentado con frecuencia traumatismos físicos, entre ellos heridas de bala e indicios de tortura con objetos contundentes, si bien los informes oficiales de las autopsias de este suceso concreto siguen pendientes.

La recuperación de los tres cadáveres coincidió directamente con un hito simbólico en la capital provincial, Quetta. A unos 700 kilómetros al noreste de Kech, los familiares organizados bajo la iniciativa Voice for Baloch Missing Persons (VBMP) cumplieron el 6,397.º día consecutivo de su concentración permanente de protesta ante el Quetta Press Club. El campamento, mantenido sin interrupción mediante turnos de padres ancianos, esposas e hijos de desaparecidos, constituye una de las sentadas pacíficas ininterrumpidas más prolongadas de la historia del sur de Asia.

## Why it matters

Estos hallazgos conllevan profundas repercusiones para la seguridad interna, las libertades civiles y la estabilidad política en todo Pakistan. Para la población civil de Balochistan, la dinámica de detenciones extrajudiciales y posterior aparición de cadáveres —calificada a menudo por observadores de derechos humanos como la política estatal de «matar y tirar» (kill-and-dump)— destruye la confianza ciudadana en el aparato judicial y las instituciones civiles. Cuando diversas personas desaparecen y luego aparecen sin vida en parajes desolados, se traslada a las comunidades locales la certeza de que el debido proceso ordinario y las garantías constitucionales consagradas en la Constitución de Pakistan de 1973 han dejado de regir.

La coyuntura también tiene implicaciones directas para los inversores internacionales, la infraestructura regional y los corredores geopolíticos. Balochistan conforma la columna vertebral geográfica del multimillonario China-Pakistan Economic Corridor (CPEC), articulado en torno al puerto de aguas profundas de Gwadar, contiguo al distrito de Kech. El constante distanciamiento civil y la violencia incesante frustran las tentativas de estabilizar el litoral de Makran y las vías de comunicación adyacentes. Para las entidades internacionales de derechos humanos, la pauta recurrente de desapariciones forzadas pone en entredicho los compromisos suscritos por Pakistan en virtud del United Nations International Covenant on Civil and Political Rights (ICCPR) y de la Convention against Torture, ambos ratificados por el país. La persistente negativa oficial, sumada a la ausencia total de rendición de cuentas independiente, amenaza con escalar este conflicto de baja intensidad hacia una insurrección generalizada, endureciendo el rechazo al Estado entre las nuevas generaciones de ciudadanos de etnia baluche.

## The background

Balochistan ha vivido sacudida por cinco oleadas insurgentes diferenciadas desde la anexión del estado principesco de Kalat a Pakistan en 1948. La etapa actual, desencadenada a comienzos de la década de 2000 bajo el régimen militar del general Pervez Musharraf, se aceleró drásticamente tras la muerte en agosto de 2006 del veterano líder nacionalista baluche Nawab Akbar Bugti en una operación del ejército en Kohlu. Desde entonces, diversas facciones armadas de etnia baluche, entre ellas el Balochistan Liberation Army (BLA) y el Balochistan Liberation Front (BLF) —con fuerte arraigo operativo en Kech y Makran—, han sostenido una ofensiva asimétrica contra las fuerzas de seguridad y las infraestructuras estatales de Pakistan.

Como réplica, los aparatos de seguridad estatales pakistaníes, sobre todo la fuerza paramilitar Frontier Corps (FC), los servicios de inteligencia militar y las dependencias regionales de lucha antiterrorista, han recurrido masivamente a detenciones extrajudiciales y actuaciones encubiertas. El fenómeno de las desapariciones forzadas se disparó tras 2009. Ese mismo año, activistas locales crearon la Voice for Baloch Missing Persons, impulsada por Qadeer Baloch, conocido popularmente como Mama Qadeer, cuyo propio hijo fue secuestrado y encontrado muerto tiempo después. En 2013 y 2014, Mama Qadeer y Farzana Majeed encabezaron una histórica marcha a pie de protesta de 3,000 kilómetros desde Quetta hasta Islamabad a través de Karachi para reclamar justicia y responsabilidades.

Los sucesivos ejecutivos federales de Pakistan han prometido zanjar el problema, instaurando en 2011 una Commission of Inquiry on Enforced Disappearances presidida por el juez retirado Javed Iqbal. Pese a que esta comisión ha registrado oficialmente más de 10,000 denuncias, organizaciones pro derechos humanos —entre ellas la Human Rights Commission of Pakistan (HRCP) y Amnesty International— la han calificado reiteradamente de inoperante, denunciando que no ha conseguido una sola condena penal contra miembros de las fuerzas armadas o de los servicios de inteligencia responsables de las detenciones ilegales. Al mismo tiempo, movimientos civiles pacíficos como el Baloch Yakjehti Committee (BYC), liderado por la Dra. Mahrang Baloch, han coordinado concentraciones multitudinarias y largas marchas hacia Islamabad, recibiendo a cambio cargas policiales, arrestos masivos y presiones administrativas.

## Reaction

Si bien el gobierno provincial de Balochistan y las autoridades federales de Islamabad no difundieron declaraciones públicas inmediatas tras los hallazgos en Kech y Buleda, los antecedentes marcan un patrón habitual en las respuestas institucionales. Los portavoces de la administración provincial suelen remitir estos sucesos a pesquisas de la policía local, atribuyendo en ocasiones los cuerpos no identificados a disputas internas entre grupos militantes antagónicos o facciones interpuestas contrainsurgentes.

Por el contrario, los colectivos pro derechos civiles baluches, partidos políticos nacionalistas como el National Party y el Balochistan National Party (BNP-Mengal), y grupos jurídicos independientes denuncian sistemáticamente estas muertes como ejecuciones extrajudiciales cometidas al amparo del Estado. Los manifestantes concentrados ante el Quetta Press Club aprovecharon la ocasión para reiterar su exigencia de que la Supreme Court of Pakistan actúe de oficio (suo motu) ante las reiteradas muertes extrajudiciales en la división de Makran y ordene a los cuerpos de seguridad presentar a todos los retenidos ante la justicia ordinaria.

Se prevé que organismos internacionales de observación, incluidos Human Rights Watch y el United Nations Working Group on Enforced or Involuntary Disappearances (WGEID), incorporen estos acontecimientos en sus análisis periódicos sobre la situación de los derechos fundamentales en Pakistan, donde las fuerzas de seguridad del Estado han operado históricamente al amparo de una inmunidad jurídica blindada por leyes antiterroristas y mandatos de seguridad nacional.

## What we don't know yet

Persisten importantes incógnitas sobre las circunstancias de estas muertes. En primer lugar, las autoridades sanitarias provinciales no han hecho públicos los informes de las autopsias médicas oficiales que determinen de forma concluyente la causa del fallecimiento, la data de las muertes y si Adeel Baloch y las dos personas sin identificar halladas en Buleda fueron sometidos a torturas antes de morir.

En segundo lugar, las identidades formales y los entornos familiares de los dos hombres localizados en Buleda continúan sin conocerse; no se ha podido verificar si constaban en los registros de desaparecidos de la sociedad civil o si sus muertes responden a sucesos locales independientes. En tercer lugar, ningún organismo estatal, grupo insurgente o destacamento paramilitar ha reivindicado los hechos ni ha aportado una versión oficial sobre los arrestos. Por último, la demarcación competente exacta para la investigación continúa sin definirse, ya que las zonas rurales de Balochistan están divididas históricamente entre las «A-Areas», custodiadas por la policía civil ordinaria, y las «B-Areas», bajo jurisdicción del cuerpo tribal Levies Force, una dualidad competencial que suele entorpecer las diligencias forenses y el esclarecimiento judicial.

## What to watch

Durante las próximas semanas, varios factores marcarán la evolución de los acontecimientos:

- Si la administración del distrito de Kech y la jefatura de los Levies o de la policía local tramitan un First Information Report (FIR) formal señalando a agencias de seguridad o a autores desconocidos, y si se abren diligencias bajo control judicial. - Los datos que se comuniquen sobre la identificación y sepultura de los dos cuerpos recuperados en Buleda, lo que podría desencadenar cortes de tráfico en las carreteras litorales o protestas en Turbat, capital administrativa de Kech. - La actuación procesal de la Balochistan High Court o de la Supreme Court of Pakistan, especialmente si las salas judiciales de Quetta admiten a trámite los recursos constitucionales planteados por las familias de las víctimas. - Las próximas movilizaciones públicas convocadas por el Baloch Yakjehti Committee y la Voice for Baloch Missing Persons, al tiempo que la concentración indefinida de Quetta rebase la barrera de los 6,400 días. - Eventuales tensiones diplomáticas o reproches formales durante los periodos de sesiones del United Nations Human Rights Council, donde el cumplimiento de Pakistan frente a las convenciones sobre desapariciones forzadas es objeto de evaluación continuada.

Esta información se basa en el trabajo periodístico original de Monica Singh.

Fuente: Monica Singh

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