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El Sureste Asiático enfrenta un mayor riesgo de tormentas mientras un súper El Niño impulsa condiciones meteorológicas extremas

Los meteorólogos advierten que un ciclo de El Niño excepcionalmente fuerte podría desencadenar una de las temporadas de tormentas tropicales más severas en años en el Sureste Asiático.

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El Sureste Asiático enfrenta un mayor riesgo de tormentas mientras un súper El Niño impulsa condiciones meteorológicas extremas

Los meteorólogos advierten que un ciclo de El Niño excepcionalmente fuerte podría desencadenar una de las temporadas de tormentas tropicales más severas en años en el Sureste Asiático.

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Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

El Sureste Asiático enfrenta un mayor riesgo de tormentas mientras un súper El Niño impulsa condiciones meteorológicas extremas

Países de todo el Sureste Asiático están enfrentando un año de fenómenos climáticos extremos intensos y perjudiciales, mientras los meteorólogos advierten que la actual temporada regional de tormentas podría convertirse en una de las más severas registradas en los últimos años. Según informes de Patrick Fok y Emily Siu, el panorama meteorológico regional está fuertemente influenciado por un patrón climático de súper El Niño, un fenómeno capaz de amplificar las olas de calor, alterar las lluvias estacionales y generar sistemas de tormentas inusualmente potentes en el Pacífico Occidental y las masas terrestres del Sureste Asiático. La convergencia de las elevadas temperaturas de la superficie del mar y la alteración de los patrones de circulación atmosférica ha aumentado los riesgos para millones de residentes en el bloque de diez naciones de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN).

## Datos clave - Las evaluaciones meteorológicas indican que el Sureste Asiático está atravesando un año caracterizado por severas anomalías climáticas impulsadas por un patrón de súper El Niño. - Los expertos advierten que la actual temporada regional de tormentas tropicales podría situarse entre las más intensas de los últimos años. - Los informes desde Singapur destacan un mayor riesgo para las comunidades costeras e interiores en toda la región de la ASEAN. - Los cambios oceanográficos y atmosféricos asociados con ciclos fuertes de El Niño suelen causar alteraciones drásticas en las precipitaciones monzónicas y la calidez del océano. - Los sectores agrícola, energético y de infraestructuras en toda la región enfrentan sustanciales interrupciones operativas a medida que persisten los fenómenos meteorológicos extremos.

## Qué ocurrió A lo largo de 2026, el Sureste Asiático ha experimentado una serie de severos impactos climáticos que han puesto a prueba las infraestructuras locales y las capacidades de respuesta ante emergencias. Según informaron Patrick Fok y Emily Siu, los expertos en clima que monitorean la región desde Singapur señalan que el principal factor detrás de estas condiciones meteorológicas intensificadas es la presencia de un fenómeno de súper El Niño. Este fenómeno atmosférico, caracterizado por un calentamiento significativo del océano Pacífico ecuatorial central y oriental, altera los patrones meteorológicos globales y crea riesgos climáticos compuestos en los trópicos.

La manifestación de este súper El Niño ha contribuido a dinámicas meteorológicas complejas en toda la región. En años típicos, el clima del Sureste Asiático se rige por la alternancia de los monzones del suroeste y del noreste. Sin embargo, bajo la influencia de condiciones fuertes de El Niño, los ciclos tradicionales de lluvia se vuelven altamente volátiles. Algunas subregiones experimentan períodos secos prolongados y temperaturas elevadas que aumentan el riesgo de sequía agrícola y calima transfronteriza, mientras que las áreas marinas adyacentes registran temperaturas elevadas en la superficie del mar que proporcionan energía térmica para alimentar ciclones tropicales destructivos.

Laboratorios de ciencias atmosféricas y estaciones meteorológicas regionales han observado anomalías inusuales en la temperatura de la superficie del mar en todo el Pacífico ecuatorial. Estas aguas más cálidas desestabilizan la atmósfera inferior, creando corrientes convectivas que pueden intensificar los sistemas de baja presión hasta convertirlos en grandes tormentas. Los meteorólogos citados en el informe señalan que, a medida que avanza la temporada regional de tormentas, se espera que estas condiciones oceánicas impulsen fenómenos meteorológicos más extremos en los próximos meses, lo que representa un peligro constante para ciudades costeras densamente pobladas, deltas de ríos de baja altitud y comunidades agrícolas rurales.

## Por qué es importante Los peligros físicos asociados con un súper El Niño conllevan severas consecuencias socioeconómicas y de seguridad pública para el Sureste Asiático, una región que alberga a más de 680 millones de personas. La estabilidad económica de los Estados miembros de la ASEAN depende en gran medida de sectores sensibles al clima, incluidos la agricultura, la acuicultura, la logística y el turismo.

En el ámbito agrícola, los alimentos básicos de primera necesidad, como el arroz, el aceite de palma, el café y la caña de azúcar, son extremadamente vulnerables a la volatilidad meteorológica. Cuando las condiciones de El Niño provocan sequías prolongadas en cinturones agrícolas como las Llanuras Centrales de Tailandia o el delta del Mekong en Vietnam, el rendimiento de los cultivos cae drásticamente, lo que eleva los precios internos de los alimentos y altera los mercados internacionales de exportación. Por el contrario, cuando las condiciones de un súper El Niño desencadenan intensas tormentas tropicales y lluvias torrenciales, las inundaciones pueden anegar las tierras de cultivo, destruir las redes de riego y arruinar las cosechas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha documentado históricamente que las grandes perturbaciones climáticas en el Sureste Asiático exacerban la inseguridad alimentaria regional e inflan los índices mundiales de materias primas.

La actividad de tormentas severas también amenaza infraestructuras marítimas críticas y corredores de navegación globales. El estrecho de Malaca y el mar de la China Meridional canalizan aproximadamente un tercio del comercio marítimo mundial. La mayor intensidad de las tormentas eleva los riesgos operativos para la navegación comercial, las plataformas energéticas marinas y las operaciones portuarias costeras, lo que potencialmente puede provocar retrasos logísticos que repercutan en las cadenas de suministro internacionales.

Además, los centros urbanos del Sureste Asiático enfrentan vulnerabilidades crecientes. La rápida urbanización en megaciudades costeras como Manila, Yakarta, Bangkok y Ho Chi Minh ha superado la capacidad de las infraestructuras de drenaje pluvial. Cuando sistemas de tormentas hiperpotenciados tocan tierra, las inundaciones repentinas y las marejadas ciclónicas pueden desplazar a poblaciones urbanas, dañar viviendas residenciales, destruir redes eléctricas e interrumpir el suministro municipal de agua. La carga financiera de reparar la infraestructura pública dañada y brindar asistencia de emergencia tensiona los presupuestos nacionales, desviando recursos de los programas de desarrollo económico a largo plazo.

## Antecedentes Para comprender plenamente la magnitud de la crisis actual, es esencial examinar la mecánica del ciclo de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) y cómo interactúa con la geografía climática del Sureste Asiático. El ENOS es un fenómeno climático natural que implica fluctuaciones en las temperaturas del océano y la presión atmosférica en todo el océano Pacífico ecuatorial. El ciclo oscila entre tres fases: Neutra, La Niña (fase fría) y El Niño (fase cálida).

Durante una fase estándar de El Niño, los vientos alisios que soplan hacia el oeste a través del Pacífico se debilitan o se invierten, lo que permite que las aguas cálidas de la superficie se desplacen hacia el este, hacia la costa de América del Sur. Este cambio priva al Pacífico Occidental de su reserva habitual de agua cálida, lo que a menudo da lugar a condiciones más secas que el promedio en el Sureste Asiático marítimo, incluidos Indonesia, Malasia, Singapur y partes de Filipinas. Sin embargo, cuando un El Niño alcanza una intensidad de "súper" —definida históricamente por anomalías en la temperatura de la superficie del mar que superan los 2,0 grados Celsius por encima de los promedios a largo plazo en la región Niño 3.4—, los bucles de retroalimentación atmosférica se vuelven mucho más erráticos y severos.

Históricamente, los fenómenos de súper El Niño han causado una devastación generalizada en todo el Sureste Asiático. Los súper El Niño de 1997–1998 y 2015–2016 sirven como principales referentes históricos. Durante el fenómeno de 1997–1998, una severa sequía desencadenó incendios forestales incontrolados en Sumatra y Kalimantan, lo que produjo una crisis de calima transfronteriza sin precedentes que cubrió Singapur, Malasia y el sur de Tailandia, generando pérdidas sanitarias y económicas de miles de millones de dólares. Simultáneamente, la intensa actividad de tormentas alteró la distribución de las precipitaciones en el Pacífico Occidental, lo que provocó inundaciones localizadas catastróficas en algunos sectores costeros.

En el Sureste Asiático, el monitoreo y la coordinación meteorológica regional están supervisados por instituciones como el ASEAN Specialised Meteorological Centre (ASMC), con sede en Singapur, junto con agencias nacionales que incluyen la Philippine Atmospheric, Geophysical and Astronomical Services Administration (PAGASA), la Indonesian Meteorology, Climatology, and Geophysical Agency (BMKG) y el Thai Meteorological Department (TMD). Estas organizaciones trabajan bajo el marco regional establecido por el ASEAN Agreement on Transboundary Haze Pollution y el ASEAN Coordinating Centre for Humanitarian Assistance on disaster management (AHA Centre). Estos marcos se apoyan en sistemas de alerta temprana para mitigar los impactos de fenómenos climáticos extremos a través de las fronteras estatales.

## Reacciones Tras los informes sobre el recrudecimiento del panorama meteorológico, científicos del clima, gestores de riesgos de desastres y agencias humanitarias en todo el Sureste Asiático están instando a los gobiernos regionales a elevar la preparación ante emergencias. Los meteorólogos enfatizan que la combinación del calentamiento global de base y un súper El Niño crea dinámicas atmosféricas sin precedentes que los planes regionales estándar de preparación podrían no cubrir por completo.

Se espera que los organismos regionales de coordinación de emergencias, incluido el AHA Centre, monitoreen las zonas de alto riesgo y coordinen el preposicionamiento de suministros de socorro en cadenas de islas vulnerables y regiones costeras de baja altitud. Los expertos en defensa civil piden rutinariamente a los gobiernos de naciones propensas a tormentas, como Filipinas y Vietnam, que refuercen las defensas urbanas contra inundaciones, actualicen los protocolos de evacuación y aseguren fondos de emergencia para apoyar a las comunidades desplazadas.

Los ministerios de Agricultura de toda la ASEAN también están bajo presión para brindar asesoramiento a los agricultores, abogando por variedades de cultivos resistentes a la sequía en áreas que enfrentan déficit de precipitaciones y una mejor infraestructura de drenaje en regiones sujetas a precipitaciones intensas. Los expertos en políticas ambientales sostienen que los impactos climáticos transfronterizos ponen de relieve la urgente necesidad de reforzar la cooperación transfronteriza en el intercambio de datos meteorológicos y las capacidades conjuntas de respuesta ante desastres.

## Lo que aún no sabemos Aunque se ha confirmado la presencia de un patrón de súper El Niño, varias variables críticas siguen siendo inciertas, lo que limita la capacidad de los pronosticadores para predecir impactos locales exactos.

En primer lugar, la trayectoria precisa, la frecuencia y la intensidad al tocar tierra de los ciclones tropicales individuales durante lo que resta de la temporada de tormentas no se pueden precisar con meses de antelación. Aunque las condiciones oceanográficas favorecen el desarrollo de tormentas más fuertes, la cizalladura del viento atmosférico local y las interacciones con la tierra determinan dónde impactarán los tifones individuales y cuánto daño infligirán.

En segundo lugar, el costo económico total de la temporada de fenómenos meteorológicos extremos de 2026 en todo el Sureste Asiático sigue siendo imposible de calcular hasta que se complete el ciclo. Actualmente se desconoce qué tan gravemente se verán afectados los rendimientos agrícolas en los principales cinturones de granos o cuánto capital se requerirá para la reconstrucción de infraestructura en los municipios afectados.

Por último, los científicos aún están evaluando la interacción exacta entre el cambio climático global inducido por el ser humano y el ciclo natural del ENOS. Sigue siendo una pregunta abierta de investigación si el aumento de las temperaturas globales de base está haciendo que los fenómenos de súper El Niño sean más frecuentes o si está alterando de forma permanente el comportamiento estructural del sistema climático del Pacífico tropical.

## Puntos a seguir En los próximos meses, varios indicadores clave y evaluaciones programadas determinarán la trayectoria de la emergencia meteorológica en el Sureste Asiático:

- **Actualizaciones del Oceanic Niño Index (ONI):** El seguimiento de los informes mensuales sobre las anomalías de la temperatura de la superficie del mar emitidos por agencias climáticas globales, como la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) de EE. UU. y la World Meteorological Organization (WMO), proporcionará datos claros sobre si el súper El Niño ha alcanzado su intensidad máxima o está comenzando a debilitarse. - **Actividad máxima en la temporada de tifones:** Los científicos atmosféricos seguirán de cerca la formación de tifones en la cuenca del Pacífico Occidental, particularmente durante los meses activos de septiembre a noviembre, para evaluar las trayectorias de las tormentas dirigidas a Filipinas, Vietnam, el sur de China y Japón. - **Declaraciones meteorológicas de la ASEAN:** Los avisos periódicos emitidos por el ASEAN Specialised Meteorological Centre (ASMC) en Singapur ofrecerán predicciones localizadas sobre los períodos secos regionales, los riesgos de incendios forestales y el potencial de calima transfronteriza. - **Asignaciones gubernamentales para la agricultura y el alivio de desastres:** La observación de los ajustes presupuestarios legislativos y ejecutivos nacionales en las capitales de la ASEAN revelará cuánta asistencia financiera de emergencia se está dirigiendo a las comunidades agrícolas afectadas y a las reparaciones de infraestructura municipal. - **Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP):** Las continuas negociaciones internacionales sobre políticas climáticas pondrán de manifiesto si las naciones vulnerables del Sureste Asiático pueden aprovechar los datos de este severo año de El Niño para asegurar un mayor financiamiento global para pérdidas y daños, así como para la adaptación climática.

Este informe se basa en la cobertura original de Patrick Fok y Emily Siu.

Fuente: Patrick Fok; Emily Siu

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