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Las recetas privadas de cannabis medicinal en el Reino Unido se acercan a los 2 millones en un año, lo que desata advertencias de seguridad

Un aumento en las recetas privadas de cannabis medicinal en todo el Reino Unido ha llevado a expertos de la salud a reiterar sus advertencias sobre la seguridad de los pacientes y la supervisión clínica.

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Las recetas privadas de cannabis medicinal en el Reino Unido se acercan a los 2 millones en un año, lo que desata advertencias de seguridad

Un aumento en las recetas privadas de cannabis medicinal en todo el Reino Unido ha llevado a expertos de la salud a reiterar sus advertencias sobre la seguridad de los pacientes y la supervisión clínica.

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Las recetas privadas de cannabis medicinal en el Reino Unido se acercan a los 2 millones en un año, lo que desata advertencias de seguridad

Los proveedores de atención médica privada del Reino Unido dispensaron casi dos millones de recetas de cannabis medicinal durante un período de 12 meses que finalizó en mayo, según un informe de David Churchill. El total de 1,967,268 recetas emitidas por clínicas comerciales pone de manifiesto una dramática expansión del sector del cannabis medicinal privado en los últimos tres años. Este rápido aumento ha generado una creciente preocupación entre expertos médicos y especialistas clínicos, quienes han advertido en repetidas ocasiones sobre los posibles riesgos para la salud, la calidad variable de la supervisión y los incentivos comerciales asociados con la prescripción privada a gran escala.

## Datos clave - Las clínicas privadas del Reino Unido emitieron 1,967,268 recetas de cannabis medicinal durante los 12 meses previos a mayo. - El volumen de prescripción privada refleja un incremento multianual sustancial tras los cambios legales introducidos a finales de 2018. - El cannabis medicinal sigue prescribiéndose en raras ocasiones en el National Health Service (NHS), lo que desplaza la gran mayoría de la demanda de los pacientes al mercado privado de pago. - Expertos en salud pública y profesionales médicos han emitido reiteradas advertencias sobre posibles efectos secundarios psiquiátricos, riesgos de dependencia y datos insuficientes sobre la seguridad a largo plazo. - Las directrices clínicas de las autoridades sanitarias nacionales siguen restringiendo la financiación rutinaria del NHS para productos medicinales a base de cannabis a un estrecho abanico de patologías graves.

## Qué sucedió Los datos destacados en el informe de David Churchill revelan que las clínicas privadas emitieron 1,967,268 recetas de productos medicinales a base de cannabis en el UK durante el período de 12 meses finalizado en mayo. Esta cifra marca una intensificación significativa en la actividad del sector privado en comparación con años anteriores, lo que refleja una creciente infraestructura comercial dedicada a procesar consultas de pacientes y tramitar recetas de cannabis medicinal no autorizado.

En el ecosistema sanitario del UK, los pacientes que buscan cannabis medicinal acceden al tratamiento predominantemente a través de clínicas privadas especializadas que operan en línea o mediante consultas presenciales. Los pacientes se someten a evaluaciones clínicas privadas, pagan de su propio bolsillo las tarifas de valoración y financian sus recetas mensuales continuas. Los productos prescritos suelen incluir flor seca de cannabis importada, aceites orales, aerosoles sublinguales y cápsulas que contienen proporciones variables de tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD).

Mientras que las vías de prescripción del NHS permanecen estrictamente controladas, el sector privado ha establecido un modelo directo al consumidor que atiende a un amplio abanico de cuadros clínicos. El elevado volumen de recetas —que roza los dos millones en un solo ciclo anual— indica que las clínicas privadas están gestionando cientos de miles de ciclos de prescripción activos para pacientes británicos, lo que ha motivado un renovado escrutinio por parte de los organismos médicos profesionales con respecto a la rigurosidad de las consultas y el seguimiento del tratamiento a largo plazo.

## Por qué es importante El rápido crecimiento de la prescripción privada de cannabis medicinal tiene implicaciones significativas para la salud pública, la economía sanitaria y la supervisión regulatoria en el United Kingdom.

Desde una perspectiva clínica, la amplia disponibilidad de preparados de cannabis de alta potencia fuera del control del NHS plantea preocupación respecto a los resultados desfavorables para la salud. Los profesionales médicos citan con frecuencia riesgos como el deterioro cognitivo, la posible exacerbación de patologías psiquiátricas subyacentes —incluidas la psicosis y la ansiedad grave— y el desarrollo del trastorno por consumo de cannabis. Dado que muchos productos a base de cannabis se prescriben como medicamentos especiales no autorizados, no se han sometido a los rigurosos ensayos controlados aleatorizados de fase tres exigidos para la autorización farmacéutica estándar, lo que deja en la incertidumbre sus perfiles de eficacia y seguridad a largo plazo.

Desde el punto de vista del sistema sanitario, las cifras subrayan una brecha cada vez mayor entre la medicina pública y la privada. Los pacientes que no pueden obtener tratamiento a través del NHS debido a sus estrictos criterios clínicos están recurriendo a clínicas privadas, lo que genera un problema de equidad en el que el acceso al tratamiento depende en gran medida de los recursos económicos personales. Por el contrario, los críticos sostienen que los incentivos comerciales dentro de las clínicas privadas pueden reducir el umbral de prescripción, lo que podría conducir a una sobreprescripción para afecciones en las que no se han agotado por completo los tratamientos convencionales.

Además, la afluencia de casi dos millones de recetas privadas supone un desafío para los organismos reguladores encargados de inspeccionar a los proveedores de atención médica privada, supervisar la conducta médica y auditar los canales de distribución de fármacos en todo el país.

## Antecedentes El marco actual que regula el cannabis medicinal en el United Kingdom se originó en noviembre de 2018, cuando el gobierno del UK reclasificó los productos a base de cannabis para uso medicinal en virtud de las Misuse of Drugs Regulations 2001. El cambio de política se produjo tras campañas públicas de gran repercusión en las que participaron pacientes pediátricos con epilepsia grave y resistente a los medicamentos, cuyas familias buscaban acceso legal a los aceites de cannabis.

Bajo la modificación legislativa de 2018, el cannabis pasó de la Schedule 1 —que designa las sustancias controladas sin valor medicinal reconocido— a la Schedule 2. Esta reclasificación legal facultó a los médicos especialistas colegiados en el GMC a prescribir productos medicinales a base de cannabis (CBPMs) a los pacientes a su cargo, siempre que la decisión se enmarcara dentro de su área de especialidad registrada.

Sin embargo, la integración en el NHS, financiado con fondos públicos, ha sido mínima. Las directrices emitidas por el National Institute for Health and Care Excellence (NICE) establecieron estrictos requisitos de evidencia para las recomendaciones del NHS. El NICE aprobó medicamentos a base de cannabis solo para un abanico limitado de patologías, específicamente formas graves de epilepsia infantil (como el Dravet syndrome y el Lennox-Gastaut syndrome), la espasticidad derivada de la esclerosis múltiple y las náuseas o vómitos incoercibles causados por la quimioterapia.

Debido al elevado coste de los productos y a la falta de datos amplios procedentes de ensayos clínicos que demuestren su coste-efectividad, los organismos locales de contratación del NHS rara vez aprueban la financiación fuera de estos parámetros específicos. Como resultado, menos de unos pocos cientos de pacientes han recibido recetas financiadas por el NHS desde 2018. Este acceso público restrictivo generó una oportunidad de mercado para empresarios de la sanidad privada, lo que provocó la rápida proliferación de clínicas privadas especializadas en cannabis en England, Scotland, Wales y Northern Ireland.

## Reacciones La publicación de las cifras de prescripción ha reforzado las divisiones existentes entre los organismos médicos, las instituciones reguladoras y las organizaciones de defensa de los pacientes.

Las asociaciones médicas y los especialistas en psiquiatría han instado repetidamente a la cautela ante la rápida escala de la prescripción privada. Representantes de los Royal Colleges y profesionales de la salud mental señalan que una mayor exposición a los productos de cannabis, especialmente a las formulaciones con altas concentraciones de THC, conlleva riesgos confirmados de desencadenar episodios de salud mental en personas vulnerables. Los expertos clínicos sostienen que las consultas privadas no deben omitir las evaluaciones psiquiátricas rigurosas ni el análisis de riesgos a largo plazo.

Los grupos de defensa de los pacientes y las entidades del sector ofrecen una perspectiva diferente, argumentando que las clínicas privadas proporcionan un alivio esencial a las personas que padecen dolor crónico, trastornos del movimiento y enfermedades resistentes al tratamiento. Sus defensores sostienen que las elevadas cifras de prescripción reflejan una importante necesidad médica no cubierta en la población, a la que los servicios sanitarios públicos no han dado respuesta debido a unas directrices de financiación restrictivas.

Las autoridades reguladoras, incluida la Care Quality Commission (CQC) en England y los organismos de supervisión sanitaria equivalentes de las administraciones transferidas, supervisan las clínicas privadas para garantizar el cumplimiento de los estándares fundamentales de atención. El General Medical Council (GMC) sigue haciendo hincapié en que los médicos que prescriben medicamentos no autorizados asumen una elevada responsabilidad personal para garantizar que el tratamiento sea clínicamente adecuado, seguro y esté respaldado por un registro documental apropiado.

## Lo que aún se desconoce A pesar de los totales de prescripción específicos informados, varios datos fundamentales sobre la prescripción privada de cannabis medicinal siguen sin estar a disposición del público:

- Se desconoce el número exacto de pacientes individuales representados por las 1,967,268 recetas, ya que los pacientes suelen recibir repeticiones mensuales de recetas a lo largo de un año. - Los datos sobre las indicaciones clínicas específicas para las que se emitieron estas recetas —como la proporción destinada al dolor crónico, trastornos neurológicos o patologías de salud mental— no se encuentran centralizados en los informes públicos. - No se detalla el desglose preciso de la composición química de los productos prescritos, en particular la proporción de flor con alto contenido de THC frente a aceites equilibrados de CBD-THC. - La frecuencia y la gravedad de las reacciones adversas a medicamentos notificadas a la Medicines and Healthcare products Regulatory Agency (MHRA) a través del programa Yellow Card específicamente vinculadas a recetas privadas de cannabis siguen sin cuantificarse en las divulgaciones públicas.

Es necesario comprender estos elementos ausentes para evaluar si las prácticas actuales de prescripción privada se ajustan a estándares clínicos seguros o representan riesgos no gestionados para la salud pública.

## Aspectos a seguir Los acontecimientos clave y las próximas decisiones determinarán cómo responderán los reguladores y los legisladores a la expansión de la prescripción privada de cannabis medicinal:

- Inspecciones regulatorias: Los resultados de las inspecciones en curso de la Care Quality Commission (CQC) a clínicas privadas de cannabis, que podrían derivar en medidas sancionadoras, normas de funcionamiento revisadas o restricciones más estrictas para las consultas digitales. - Actualizaciones de las directrices profesionales: Posibles actualizaciones del General Medical Council (GMC) o de los Royal Colleges que aclaren los deberes éticos y las responsabilidades clínicas de los médicos especialistas que prescriben productos de cannabis no autorizados. - Resultados de ensayos clínicos: Publicación de las conclusiones de importantes ensayos dirigidos por universidades que evalúan la eficacia del cannabis para el dolor crónico y las afecciones psiquiátricas, lo que podría influir en las futuras directrices del NICE. - Investigaciones parlamentarias: Posible escrutinio por parte del Health and Social Care Select Committee o debates parlamentarios que aborden la divergencia entre la disponibilidad en el NHS y los volúmenes de prescripción privada.

Este informe se basa en el trabajo periodístico de David Churchill sobre las estadísticas de prescripción de cannabis medicinal en el United Kingdom.

Fuente: David Churchill

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