Confirmada en Australia la primera muerte de un mamífero por gripe aviar
La muerte de un lobo marino de hocico largo marca un avance significativo de la gripe aviar en Australia, lo que plantea preocupación ecológica y de bioseguridad.
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Confirmada en Australia la primera muerte de un mamífero por gripe aviar
La muerte de un lobo marino de hocico largo marca un avance significativo de la gripe aviar en Australia, lo que plantea preocupación ecológica y de bioseguridad.
Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés
Las autoridades de bioseguridad de Australia han confirmado la primera muerte registrada en el país de un mamífero a causa de la gripe aviar tras realizar pruebas de diagnóstico a un lobo marino de hocico largo, lo que marca una nueva y preocupante fase en la trayectoria nacional del virus. El hito, reportado el 23 de agosto de 2026, indica que el patógeno de la gripe aviar que circula actualmente entre las poblaciones de aves silvestres australianas ha logrado traspasar la barrera de las especies e infectar a la fauna marina autóctona.
## Datos clave
- Las autoridades australianas confirmaron la primera muerte de un mamífero causada por la gripe aviar en el país en un lobo marino de hocico largo. - El diagnóstico representa el primer caso registrado de infección en un mamífero durante el brote actual de gripe aviar en Australia. - Los lobos marinos de hocico largo (*Arctocephalus forsteri*) habitan en aguas costeras e islas mar adentro a lo largo del sur de Australia y Nueva Zelanda. - A nivel internacional, las cepas de gripe aviar han provocado una alta mortalidad entre los mamíferos marinos, incluidos lobos marinos y elefantes marinos en toda América del Sur. - Las agencias de salud de la fauna silvestre están intensificando la vigilancia en los ecosistemas costeros para monitorear la posible propagación entre las colonias de lobos marinos.
## Qué sucedió
La confirmación se produjo después de que laboratorios especializados en patología veterinaria realizaran pruebas de diagnóstico en el cadáver de un lobo marino de hocico largo. Las autoridades de bioseguridad y gestión de la fauna silvestre de Australia habían recuperado el espécimen como parte de programas de vigilancia ampliados para monitorear la salud de los animales silvestres en medio de la elevada actividad de gripe aviar en todo el país, según información publicada por smh.com.au.
El análisis de laboratorio posterior confirmó que el lobo marino había contraído la gripe aviar, lo que lo convierte en la primera mortalidad documentada de un mamífero asociada al virus en Australia. Si bien la gripe aviar se ha estado propagando a través de las poblaciones locales de aves silvestres y entornos agrícolas, el salto a un mamífero marino silvestre subraya la naturaleza dinámica de la distribución ambiental del virus.
Tras el resultado de laboratorio, las entidades de bioseguridad estatales y federales iniciaron protocolos actualizados para evaluar si el caso representa un contagio esporádico aislado o un indicador de una transmisión más amplia dentro de las poblaciones de fauna silvestre costera. Se han desplegado equipos de respuesta especializados para inspeccionar los hábitats costeros circundantes, las zonas de descanso y las colonias de aves marinas en busca de otros animales enfermos o muertos.
## Por qué es importante
La confirmación de una muerte por gripe aviar en un mamífero australiano conlleva graves implicaciones ecológicas y de bioseguridad para la región. Los lobos marinos de hocico largo son animales coloniales que a menudo se congregan por millares en playas estrechas, salientes rocosos e islas marinas durante las temporadas de reproducción y descanso. Estas estructuras sociales de alta densidad crean condiciones ideales para la transmisión de enfermedades infecciosas. Si la gripe aviar establece una transmisión sostenida dentro de las colonias de lobos marinos, el impacto sobre las poblaciones locales de pinnípedos podría ser grave.
Además de los riesgos ecológicos, la transmisión de la gripe aviar a los mamíferos representa una preocupación constante para las autoridades sanitarias mundiales debido al potencial evolutivo de los virus de la gripe. Cuando los virus aviares infectan a huéspedes mamíferos, se enfrentan a presiones de selección que pueden favorecer mutaciones adaptadas a la biología de los mamíferos. Aunque los virus de la gripe aviar se unen principalmente a los receptores de ácido siálico predominantes en el tracto respiratorio superior de las aves, la adaptación en mamíferos puede alterar la especificidad de los receptores, lo que podría aumentar la eficiencia de replicación en mamíferos.
Para el marco de bioseguridad de Australia, un brote de fauna silvestre multiespecie presenta complejos desafíos de gestión. A diferencia de las instalaciones avícolas comerciales, donde la bioseguridad se puede aplicar mediante cuarentenas, controles de movimiento y sacrificios controlados, las poblaciones silvestres de mamíferos marinos no se pueden contener ni vacunar a gran escala. En consecuencia, un brote generalizado en los ecosistemas costeros podría crear un reservorio silvestre duradero para el virus, planteando riesgos persistentes de contagio a otros depredadores autóctonos, carroñeros, mascotas domésticas y explotaciones agrícolas que operan cerca de las zonas costeras.
## Antecedentes
La gripe aviar, causada por los virus de la gripe de tipo A, se clasifica en cepas de baja patogenicidad y de alta patogenicidad según su gravedad en las aves de corral. Las cepas de gripe aviar de alta patogenicidad (IAAP) han causado históricamente una alta mortalidad en aves domésticas y niveles variables de enfermedad en especies de aves silvestres. Desde 2020, una panzootia mundial impulsada predominantemente por el virus H5N1 del clado 2.3.4.4b se ha extendido por Europa, América del Norte, América del Sur y las regiones subantárticas, provocando una mortalidad sin precedentes en aves y fauna silvestre.
A lo largo de esta panzootia mundial, las infecciones en mamíferos se han documentado con creciente frecuencia en todo el mundo. Entre 2022 y 2024, América del Sur sufrió devastadores eventos de mortalidad masiva entre los mamíferos marinos. En Perú y Chile, más de 10 000 lobos marinos sudamericanos (*Otaria flavescens*) murieron a causa del H5N1, mientras que Argentina registró miles de crías de elefante marino del sur (*Mirounga leonina*) muertas a lo largo de la península Valdés. Más allá de los mamíferos marinos, el H5N1 ha demostrado capacidad para infectar a carnívoros terrestres como zorros, mofetas, osos negros y visones de granja, así como a especies domésticas como gatos y, de manera destacada, ganado lechero en Estados Unidos.
Australia ocupó durante mucho tiempo una posición única en la bioseguridad mundial, manteniéndose libre del clado panzoótico H5N1 2.3.4.4b debido a su aislamiento geográfico y a rutas de migración que no se alinean directamente con las principales vías de vuelo de las aves acuáticas procedentes del norte de Eurasia o de América. Sin embargo, Australia ha registrado históricamente brotes localizados de cepas autóctonas H7 de alta patogenicidad, como H7N3, H7N8 y H7N9, que han afectado periódicamente a explotaciones avícolas comerciales en Victoria, Nueva Gales del Sur y Australia Occidental.
El lobo marino de hocico largo (*Arctocephalus forsteri*), también conocido como lobo marino de Nueva Zelanda, es una especie de mamífero marino autóctono protegida por la Ley de Protección del Medio Ambiente y Conservación de la Biodiversidad de Australia de 1999 (Environment Protection and Biodiversity Conservation Act 1999). La especie se distribuye desde Australia Occidental a lo largo de la costa sur hasta Victoria, Tasmania y Nueva Gales del Sur. Comparten con frecuencia lugares de descanso con aves marinas costeras, como gaviotas, charranes y cormoranes, lo que establece vías ambientales directas para la exposición viral entre especies.
## Reacciones
Tras la confirmación, organismos de gestión ambiental, organizaciones de cuidado de la fauna silvestre y autoridades agrícolas comenzaron a actualizar sus directrices operativas. Las redes de salud de la fauna silvestre en los estados del sur de Australia están emitiendo protocolos revisados de salud y seguridad para investigadores de campo, guardaparques y voluntarios de rescate marino. Se exige que el personal que interactúe con mamíferos marinos varados o muertos use equipo de protección personal completo, incluidos respiradores N95, protección ocular y monos de protección, para mitigar los riesgos de transmisión.
Los departamentos estatales de industrias primarias y las agencias de protección ambiental están solicitando al público que informe sobre avistamientos de lobos marinos y aves silvestres enfermos, letárgicos o muertos a líneas telefónicas directas de bioseguridad en lugar de acercarse a los animales directamente. También se aconseja a los propietarios de mascotas que mantengan a los perros con correa en las playas costeras donde pueda haber vida marina varada o cadáveres de aves.
Las agencias de salud pública continúan enfatizando que el riesgo inmediato para el público en general sigue siendo bajo. Sin embargo, especialistas en enfermedades infecciosas y epidemiólogos piden un seguimiento genómico reforzado de las muestras virales aisladas para identificar de inmediato cualquier cambio genético asociado a una mayor adaptación a mamíferos o resistencia a tratamientos antivirales.
## Lo que aún no se sabe
A pesar de la confirmación de la muerte, varios detalles críticos siguen sin verificarse en el informe inicial. Una interrogante principal se refiere a la cepa y al linaje exactos del virus de la gripe aviar aislado en el lobo marino de hocico largo. Aún no se ha especificado si la infección fue causada por una cepa H5 de alta patogenicidad o por una cepa H7 autóctona mutada que circula en las poblaciones de aves locales.
Además, las autoridades no han publicado la ubicación precisa donde se recuperó el lobo marino infectado, ni la fecha exacta de su hallazgo. Sigue sin saberse si el animal murió directamente por una neumonía viral aguda o si hubo factores secundarios que contribuyeron a su fallecimiento. De manera fundamental, las pruebas de diagnóstico aún no han determinado si este caso fue un contagio aislado resultante del contacto directo con un ave silvestre infectada (como al carroñear el cadáver de un ave) o si representa una transmisión horizontal continua entre individuos dentro de una colonia de lobos marinos.
## Aspectos a seguir
En las próximas semanas y meses, los responsables de bioseguridad e investigadores monitorearán varios indicadores clave para determinar la trayectoria del brote:
- **Resultados de la secuenciación genómica**: La publicación de datos de secuenciación del genoma completo por parte de los laboratorios de bioseguridad estatales identificará el subtipo viral, el linaje y las mutaciones específicas asociadas a la unión con receptores de mamíferos. - **Operaciones de vigilancia costera**: Los equipos de respuesta supervisarán las principales colonias de reproducción y descanso de lobos marinos, especialmente en hábitats de alta densidad a lo largo del estrecho de Bass, la isla Canguro y las costas del sur de Victoria, en busca de signos de elevada mortalidad. - **Contagio entre especies**: Las redes de seguimiento de la fauna silvestre vigilarán la posible infección en otras especies de mamíferos susceptibles, incluidos los leones marinos australianos (*Neophoca cinerea*), los elefantes marinos del sur y los carroñeros terrestres. - **Vigilancia de la salud pública**: Los departamentos de salud supervisarán a los trabajadores agrícolas, manipuladores de fauna silvestre y personal veterinario que entren en contacto con animales infectados para detectar cualquier signo de enfermedad respiratoria o síntomas similares a los de la gripe. - **Decisiones de política gubernamental**: Las autoridades de gestión de la fauna silvestre podrían decretar cierres temporales de playas o restricciones al acceso humano en zonas sensibles de descanso de mamíferos marinos para reducir las molestias y prevenir la posible propagación del virus.
Este informe se basa en la cobertura periodística original publicada por smh.com.au.
Fuente: smh.com.au



