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Acusan a la Comisión Europea de ocultar métricas sobre el consumo de energía y agua de los centros de datos

Una denuncia legal formal alega que el órgano ejecutivo de la Unión Europea infringió las normas de transparencia pública al no divulgar datos ambientales sobre la infraestructura digital.

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Acusan a la Comisión Europea de ocultar métricas sobre el consumo de energía y agua de los centros de datos

Una denuncia legal formal alega que el órgano ejecutivo de la Unión Europea infringió las normas de transparencia pública al no divulgar datos ambientales sobre la infraestructura digital.

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Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

Acusan a la Comisión Europea de ocultar métricas sobre el consumo de energía y agua de los centros de datos

BRUSELAS — La Comisión Europea se enfrenta a una demanda legal formal por acusaciones de haber ocultado indebidamente métricas de impacto ambiental del creciente sector de los centros de datos, según una información de Mathieu Pollet publicada el 30 de septiembre de 2026. La denuncia afirma que el brazo ejecutivo de la Unión Europea no divulgó cifras estandarizadas que detallan el consumo de energía y agua de los operadores de instalaciones que actúan en el bloque de 27 miembros. Los críticos sostienen que la retención de estos datos detallados de rendimiento vulnera el derecho del público a la información ambiental establecido por la legislación europea, en un momento en que la rápida expansión de la infraestructura de inteligencia artificial está incrementando de forma drástica la demanda de energía y recursos digitales en toda Europa.

## Key facts - Se ha presentado una denuncia legal formal que acusa a la Comisión Europea de retener métricas de informes ambientales sobre las operaciones de los centros de datos, según la información de Mathieu Pollet. - La información en disputa se centra en datos agregados y a nivel de instalación sobre el consumo de energía, el uso de agua y la eficiencia operativa en toda la infraestructura digital europea. - En virtud de los marcos legales de la UE, incluidos el Reglamento de Aarhus y las normas de acceso público, las instituciones europeas están obligadas a garantizar el acceso del público a la información ambiental. - La Directiva de Eficiencia Energética revisada de la Unión Europea exigió que los operadores de centros de datos por encima de un umbral de capacidad determinado notificaran su rendimiento ambiental a una base de datos centralizada a partir de mayo de 2024. - La infraestructura digital en nodos europeos clave, como Dublín, Fráncfort, Ámsterdam y París, representa una cuota cada vez mayor de la demanda regional de electricidad, intensificada por las cargas de trabajo de cómputo de inteligencia artificial.

## What happened Según la información de Mathieu Pollet, defensores de la sociedad civil y organizaciones de supervisión han presentado una denuncia formal contra la gestión por parte de la Comisión Europea de las divulgaciones ambientales de los centros de datos. La disputa se origina en solicitudes presentadas al amparo de las normas europeas de transparencia para acceder a los informes detallados remitidos por los operadores de centros de datos que actúan en el bloque.

La denuncia alega que la Comisión Europea ha mantenido fuera del alcance del público cifras operativas clave —en concreto, métricas precisas que abarcan el consumo de electricidad, la captación de agua municipal y superficial, la eficacia en el uso de la energía y la reutilización del calor residual—. Las informaciones recopiladas en virtud de los mecanismos de notificación de la UE tenían por objeto crear una base de datos pública accesible para evaluar la huella ambiental de las instalaciones digitales. Sin embargo, presuntamente las autoridades reguladoras restringieron el acceso a estas notificaciones o las retuvieron, alegando motivos de confidencialidad comercial, secretos comerciales o retrasos de procedimiento.

Los denunciantes sostienen que, al restringir la disponibilidad pública de estos datos, la Comisión Europea ha infringido las obligaciones legales derivadas de la legislación de la UE destinada a hacer cumplir la transparencia en la toma de decisiones ambientales. El recurso legal busca obligar a la Comisión a publicar conjuntos de datos ambientales completos sin tachaduras administrativas que oculten la presión sobre los recursos de instalaciones individuales o agrupaciones locales.

## Why it matters Las fricciones regulatorias sobre la transparencia de los centros de datos tienen repercusiones directas para la seguridad energética europea, la gestión de recursos municipales y el cumplimiento de los objetivos climáticos. A medida que la Unión Europea avanza hacia el objetivo vinculante de alcanzar la neutralidad climática en 2050 y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55 por ciento para 2030 en comparación con los niveles de 1990, el consumo de energía industrial se ha sometido a un intenso escrutinio.

Los centros de datos representan una de las categorías de demanda de electricidad de más rápido crecimiento en Europa. En importantes mercados de concentración de infraestructura como Irlanda, las cifras de la Central Statistics Office demuestran que los centros de datos consumieron el 21 por ciento de toda la electricidad de la red en 2023, superando el consumo energético de todos los hogares urbanos juntos. Presiones similares afectan a los principales puntos de intercambio de internet en Alemania, Países Bajos y Francia. Más allá de las redes eléctricas, los bastidores de servidores de alta densidad dependen en gran medida de sistemas de refrigeración por evaporación, lo que supone un consumo diario de millones de litros de agua potable durante los picos de temperatura estivales.

Sin la divulgación pública verificada de las huellas hídricas y energéticas, los municipios locales, los planificadores urbanos y los defensores del medio ambiente se ven privados de datos críticos necesarios para evaluar la sobrecarga de la red, aprobar permisos de instalaciones o evaluar las asignaciones de agua municipal. Además, la falta de transparencia genera distorsiones en el mercado, lo que permite a los operadores presentar promesas vagas de sostenibilidad sin una verificación estandarizada por parte de terceros. El resultado de la denuncia podría sentar un precedente crucial sobre si los argumentos de secreto comercial pueden prevalecer sobre los derechos del público a acceder a datos de impacto ambiental en el sector de la alta tecnología.

## The background El marco legal que regula la transparencia ambiental en la Unión Europea se basa en tratados internacionales y legislación interna. El Convenio de la CEPE sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente de 1998 —conocido comúnmente como el Convenio de Aarhus— establece que las autoridades públicas deben facilitar el acceso a los datos ambientales sin exigir a los solicitantes que demuestren un interés legítimo. En el ámbito de la UE, este principio se institucionaliza a través del Reglamento (CE) n.º 1049/2001 sobre el acceso del público a los documentos y del Reglamento (CE) n.º 1367/2006 (el Reglamento de Aarhus), que aplican explícitamente estas obligaciones a las instituciones de la UE, incluida la Comisión Europea.

En paralelo, la Unión Europea actualizó su marco de política energética mediante la refundición de la Directiva de Eficiencia Energética (Directiva (UE) 2023/1791), que entró en vigor a finales de 2023. El artículo 12 de la directiva exigió por primera vez que los operadores de centros de datos con una demanda de potencia de TI instalada de al menos 500 kilovatios enviaran métricas anuales de rendimiento ambiental a una base de datos europea dedicada a partir del 15 de mayo de 2024. La directiva tenía como objetivo medir la eficacia en el uso de la energía (PUE), los puntos de ajuste de temperatura, la eficacia en el uso del agua (WUE), la utilización de energía renovable y el aprovechamiento del calor residual.

La Comisión Europea tenía el encargo de agregar estos datos y publicar un informe anual que detallara la huella ambiental de la infraestructura digital en el mercado interior. Sin embargo, la aplicación se ha topado con la fricción entre las solicitudes de confidencialidad de las empresas —impulsadas por proveedores de la nube a gran escala y proveedores de coubicación que buscan proteger especificaciones de diseño propias y volúmenes de clientes comerciales— y los mandatos legales que priorizan la transparencia ambiental.

## Reaction Tras el recurso legal comunicado por Mathieu Pollet, se espera que los actores institucionales y del sector respondan ante los organismos administrativos y reguladores. Por lo general, la Comisión Europea revisa las denuncias administrativas formales antes de decidir si concede una revisión interna o defiende sus decisiones de divulgación ante el Defensor del Pueblo Europeo o el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en Luxemburgo.

Aunque en la información inicial no se detallaron las respuestas oficiales de los portavoces de la Comisión, el procedimiento habitual establece que el órgano ejecutivo debe evaluar si los documentos solicitados contienen secretos comerciales protegidos por la legislación de la UE o si se encuadran en las excepciones de divulgación ambiental obligatoria en las que el interés público prevalece sobre la confidencialidad comercial.

Las organizaciones no gubernamentales de defensa del medio ambiente y los grupos de derechos digitales llevan tiempo sosteniendo que las excepciones por confidencialidad empresarial no deberían aplicarse a los datos de consumo básico de recursos, como los megavatios-hora consumidos o el volumen de agua extraída. Por el contrario, las asociaciones empresariales del sector que representan a los operadores de centros de datos han argumentado tradicionalmente que los informes sin tachaduras podrían exponer la capacidad operativa sensible y las tasas de utilización de los servidores de los clientes ante competidores comerciales, o bien plantear dudas de seguridad física y ciberseguridad en relación con infraestructuras nacionales críticas.

## What we don't know yet La información de Mathieu Pollet deja varios detalles técnicos y de procedimiento por determinar a medida que se desarrolle el proceso judicial. Sigue sin confirmarse con precisión qué direcciones generales específicas de la Comisión Europea —como la DG Energy o la DG Connect— figuran como demandadas en la solicitud, o si la denuncia se presentó directamente ante el Defensor del Pueblo Europeo o como un recurso ante el Tribunal General de la UE.

Además, se desconoce el volumen exacto de datos sobre instalaciones guardados actualmente en la base de datos de la Comisión. No está claro cuántos operadores de centros de datos cumplieron con el plazo de notificación de mayo de 2024, cuántos solicitaron exenciones de confidencialidad y en qué medida las autoridades reguladoras nacionales aportaron cifras agregadas a nivel estatal. Tampoco se ha revelado el alcance de las tachaduras aplicadas a la documentación destinada al público, lo que deja abierta la duda de si la Comisión pretendía publicar resúmenes regionales parciales en lugar de métricas específicas por centro.

## What to watch La evolución de esta disputa dependerá de varios hitos legales y de procedimiento clave en los próximos meses: - Plazos de respuesta administrativa: La Comisión Europea está sujeta a plazos legales para responder formalmente a la denuncia administrativa o a la indagación del Defensor del Pueblo, aportando su justificación jurídica para retener o ocultar las métricas de los centros de datos. - Conclusiones del Defensor del Pueblo o resoluciones judiciales: Si el caso llega al Defensor del Pueblo Europeo, le seguirá un dictamen consultivo sobre si la falta de divulgación constituye una mala administración. Si se eleva al Tribunal de Justicia de la UE, una sentencia vinculante podría redefinir el límite entre el secreto comercial y los derechos de acceso a la información ambiental. - Publicación de la base de datos de centros de datos de la UE: Las partes interesadas seguirán de cerca si la Comisión Europea publica un informe agregado sobre las huellas energéticas e hídricas de los centros de datos, y si dicho documento incluye métricas desglosadas a nivel de instalación. - Revisiones legislativas: Las comisiones del Parlamento Europeo de Industria, Investigación y Energía (ITRE) y de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (ENVI) podrían programar audiencias o presentar preguntas parlamentarias para presionar a la Comisión sobre el cumplimiento de las obligaciones de transparencia de la Directiva de Eficiencia Energética.

Esta información se basa en la cobertura original de Mathieu Pollet.

Fuente: Mathieu Pollet

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