Las empresas vuelven a contratar a los trabajadores desplazados por la IA con salarios más bajos tras reveses en la calidad
Una investigación de Forrester indica que más de la mitad de los ejecutivos se arrepiente de haber reemplazado al personal con herramientas de IA, lo que está provocando una discreta ola de recontrataciones a menor precio y reubicación en el extranjero.
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Las empresas vuelven a contratar a los trabajadores desplazados por la IA con salarios más bajos tras reveses en la calidad
Una investigación de Forrester indica que más de la mitad de los ejecutivos se arrepiente de haber reemplazado al personal con herramientas de IA, lo que está provocando una discreta ola de recontrataciones a menor precio y reubicación en el extranjero.
Este artículo fue traducido automáticamente por la IA de nuestra redacción desde el original en inglés. Leer en inglés

Un número creciente de ejecutivos corporativos está dando marcha atrás discretamente en sus agresivas iniciativas de automatización del lugar de trabajo, reincorporando a personal humano que anteriormente había sido despedido debido a sistemas de inteligencia artificial generativa. Según un análisis publicado por la firma de investigación de mercado Forrester y reportado por la periodista Alina Maria Stan, el 55 por ciento de los líderes corporativos que eliminaron puestos en favor de software automatizado expresa ahora su arrepentimiento por esas reducciones de plantilla. Sin embargo, en lugar de restablecer los paquetes de compensación originales, las empresas ofrecen cada vez más al personal reincorporado salarios base más bajos o trasladan los puestos vacantes a centros de trabajo en el extranjero con menores costes. Los hallazgos destacan las fricciones operativas, los desafíos de control de calidad y los costes de mantenimiento inesperados que han surgido tras los esfuerzos corporativos por automatizar rápidamente los flujos de trabajo administrativos.
## Datos clave - La investigación realizada por la firma de consultoría de mercado tecnológico Forrester revela que el 55 por ciento de los empleadores que reemplazaron al personal humano con inteligencia artificial expresa arrepentimiento por esos recortes de plantilla. - Forrester proyecta que aproximadamente el 50 por ciento de las reducciones de empleo atribuidas a la implementación de la IA se revertirán discretamente a través de iniciativas selectivas de recontratación. - Los empleados reincorporados regresan con frecuencia con tarifas salariales reducidas en comparación con su compensación anterior, o a través de entidades internacionales de externalización de menor coste. - Las tendencias de contratación revertidas afectan principalmente a áreas funcionales como la atención al cliente, el mantenimiento de software, la redacción técnica, el procesamiento legal básico y la creación de contenidos de marketing. - Este cambio pone de manifiesto una desilusión empresarial generalizada con respecto a los costes operativos reales y los requisitos de supervisión del despliegue a gran escala de software generativo automatizado.
## Qué ocurrió En los últimos años, los directivos corporativos del sector público y privado redujeron drásticamente las plantillas, presentando las herramientas de inteligencia artificial generativa como sustitutos directos de los trabajadores del conocimiento de nivel júnior y medio. Los equipos ejecutivos citaron la generación automatizada de código, los bots de interacción con los clientes y la producción de texto sintético como herramientas capaces de sustituir el trabajo humano al tiempo que reducían drásticamente los gastos operativos.
Sin embargo, a medida que las organizaciones integraron plenamente estos algoritmos en sus operaciones diarias, comenzaron a aflorar vulnerabilidades operativas críticas. Según datos recopilados por Forrester y reportados por Alina Maria Stan, el 55 por ciento de los empleadores corporativos que redujeron personal en favor de herramientas de IA reconoce ahora que esos recortes de plantilla fueron prematuros o mal calculados. Los principales problemas detectados por los directivos empresariales incluyen errores de producción sistémicos, alucinaciones algorítmicas, riesgos de cumplimiento normativo y una notable caída en las métricas de satisfacción del cliente.
Para poner remedio a estos cuellos de botella operativos, las empresas han iniciado lo que los analistas describen como un ciclo encubierto de recontratación. En lugar de anunciar correcciones estratégicas de rumbo a los accionistas o al público, los departamentos de recursos humanos están contactando a antiguos empleados o abriendo ofertas de empleo para descripciones de puestos idénticas bajo condiciones modificadas. Forrester calcula que la mitad del total de los puestos eliminados durante el apogeo de la ola de recortes por la IA acabará siendo restaurada.
De manera determinante, las condiciones de reincorporación reflejan una dinámica de poder alterada en el mercado laboral cualificado. A los trabajadores desplazados que regresan a sus antiguos empleadores o asumen funciones comparables en otros lugares se les ofrece de forma habitual una remuneración inferior a sus niveles previos al despido. Además, una fracción sustancial de esta mano de obra restaurada se está contratando en jurisdicciones en el extranjero donde las escalas salariales son significativamente más bajas, lo que permite a las corporaciones mantener una estructura de costes totales más baja mientras reintroducen la supervisión humana sobre los sistemas automatizados.
## Por qué es importante El paso de las empresas de la sustitución directa de mano de obra a la supervisión de la IA gestionada por humanos conlleva profundas implicaciones económicas y estructurales para la plantilla global. Para los empleados de oficina y profesionales cualificados, el fenómeno demuestra que, si bien la automatización puede no eliminar de forma permanente categorías laborales completas, sí puede ejercer una presión a la baja persistente sobre la retribución. Los trabajadores que antes se situaban como creadores de conocimiento de alto valor se reconvierten cada vez más en supervisores de software, editores y correctores de errores peor pagados. Este cambio corre el riesgo de deprimir las trayectorias de ingresos a lo largo de la vida laboral, especialmente para los profesionales al inicio o a mitad de su carrera en campos como la ingeniería de software, el marketing digital, el diseño gráfico y la investigación paralegal.
Para las entidades corporativas y los mercados financieros, los hallazgos desafían el relato de que el software generativo ofrece reducciones inmediatas de costes laborales que amplían los márgenes sin sacrificar la calidad del producto. La realidad revelada por el estudio de Forrester sugiere que los costes ocultos de la IA —incluida la validación humana continua, la curación de datos de entrenamiento, la ingeniería de avisos (prompts), la mitigación de riesgos legales y las tarifas de licencias de software— suelen compensar el ahorro inicial en costes salariales. Las empresas que redujeron drásticamente su plantilla se enfrentan ahora a los costes combinados de las indemnizaciones por despido, los gastos de contratación, la pérdida de conocimiento institucional y las perturbaciones operativas.
Además, la dependencia del trabajo en el extranjero para cubrir estos puestos restaurados acelera el arbitraje salarial internacional. Al combinar herramientas automatizadas con mano de obra humana extranjera de menor coste, las organizaciones están estableciendo un modelo operativo híbrido que reduce la dependencia de la reserva de talento nacional, lo que podría reconfigurar los patrones de contratación corporativa en las principales economías occidentales en los próximos años.
## Antecedentes La prisa corporativa por sustituir la mano de obra humana por sistemas automatizados sigue un patrón histórico recurrente visto en ciclos tecnológicos anteriores. Durante la rápida expansión de los sistemas de planificación de recursos empresariales a finales de la década de 1990, el despliegue de la computación en la nube comercial a finales de los años 2000 y la adopción de la automatización robótica de procesos en la década de 2010, las organizaciones preveían habitualmente que el software eliminaría por completo funciones operativas complejas. En cada uno de los casos históricos, a las reducciones iniciales de personal les siguieron con frecuencia contrataciones correctivas una vez que las empresas reconocieron el carácter indispensable del criterio humano según el contexto.
El ciclo actual comenzó en firme tras el lanzamiento público de modelos lingüísticos de gran tamaño avanzados y herramientas de inteligencia artificial generativa entre finales de 2022 y 2024. Conglomerados tecnológicos, instituciones financieras, medios de comunicación y empresas de servicios de atención al cliente anunciaron planes de reestructuración de gran repercusión, siendo explícitos en su intención de reemplazar al personal administrativo y creativo por software automatizado. Wall Street recompensó inicialmente estos anuncios, tratando las reducciones de plantilla como una señal de disciplina operativa y visión tecnológica.
Sin embargo, los consultores de gestión y los investigadores de software empresarial llevan tiempo documentando la brecha entre el rendimiento de la inteligencia artificial en demostraciones controladas y su utilidad en entornos corporativos complejos. Los modelos generativos funcionan de forma probabilística, careciendo de una comprensión real del contexto del dominio, la estrategia corporativa o las relaciones con los clientes. A medida que los sistemas automatizados generaron informes legales no conformes a la normativa, código de software incorrecto, resúmenes financieros inexactos y descontento entre los clientes, las limitaciones del trabajo de las máquinas sin supervisión se hicieron evidentes.
La literatura de economía laboral se refiere a este fenómeno como la paradoja de la productividad de la implementación tecnológica: las inversiones iniciales en infraestructuras novedosas suelen generar bajadas temporales de la eficiencia operativa hasta que los flujos de trabajo se rediseñan para equilibrar la experiencia humana con las herramientas tecnológicas. La investigación de Forrester de la que informa Alina Maria Stan confirma que las estrategias de software empresarial están entrando en esta fase correctiva, alejándose de la sustitución total de mano de obra para avanzar hacia una ampliación gestionada de las capacidades humanas.
## Reacciones Aunque los ejecutivos corporativos han evitado en general hacer anuncios públicos sobre sus programas de recontratación por el posible rechazo de los inversores de renta variable que aplaudieron los recortes de empleo iniciales, la reacción en los mercados laborales y los grupos del sector ha sido pronunciada.
Los defensores de los trabajadores y los representantes sindicales del sector del conocimiento sostienen que la ola inicial de despidos justificados por la IA fue principalmente un mecanismo para reducir la masa salarial corporativa y debilitar la posición negociadora de los trabajadores, más que una auténtica evolución tecnológica. Los representantes de los trabajadores organizados señalan que ofrecer a los antiguos empleados una remuneración más baja a su regreso valida las sospechas mantenidas durante mucho tiempo de que la reestructuración impulsada por la tecnología se utiliza habitualmente para reajustar los salarios base a la baja.
Los analistas del sector y las empresas de consultoría de recursos humanos señalan que los directivos corporativos se enfrentan a serios problemas de moral interna. Reincorporar a trabajadores que fueron despedidos recientemente genera fricciones culturales, mientras que depender de un equipo humano mal pagado para corregir los resultados automatizados suele provocar una elevada rotación y un menor compromiso de los empleados. Los expertos en políticas tecnológicas destacan que, hasta que no se codifiquen formalmente las normas sobre responsabilidad alucinatoria o algorítmica, los líderes empresariales seguirán atrapados entre las exigencias de los accionistas para integrar la IA y la necesidad operativa de contar con supervisión humana.
## Lo que aún no sabemos A pesar de las tendencias destacadas en la investigación, varios datos clave siguen sin verificarse o están sujetos a un estudio continuo: - El porcentaje medio exacto de reducción que se está aplicando a los salarios de los trabajadores recontratados en comparación con sus tarifas retributivas históricas en sectores específicos. - La distribución geográfica precisa de la recontratación en el extranjero, incluyendo qué centros globales de talento están absorbiendo la mayoría de estos puestos restaurados. - Cuánto tiempo pretenden las organizaciones mantener esta estructura híbrida de salarios reducidos antes de volver a aumentar la compensación para retener el talento o intentar secundarias olas de automatización a medida que mejoren los modelos de software. - El grado en que las cuestiones de responsabilidad legal, como la infracción de derechos de autor o las violaciones regulatorias de la privacidad de datos derivadas del uso de IA sin supervisión, aceleraron directamente las decisiones ejecutivas de volver a contratar personal humano.
Comprender estas variables pendientes es esencial para evaluar si las tendencias actuales de recontratación representan una fase de estabilización temporal o un cambio estructural permanente en el empleo empresarial global.
## Qué habrá que seguir de cerca En los próximos meses, varios acontecimientos clave indicarán cómo se desenvuelve esta corrección de la plantilla en el panorama corporativo: - **Próximas declaraciones financieras corporativas:** Las presentaciones trimestrales obligatorias ante la SEC y las conferencias de resultados revelarán si los ejecutivos corporativos comienzan a revisar públicamente sus previsiones de ahorro de costes por IA y sus proyecciones de plantilla. - **Posteriores análisis comparativos del sector por parte de Forrester:** Los nuevos informes de datos de Forrester y de firmas de investigación competidoras como Gartner e IDC seguirán de cerca si las métricas de arrepentimiento ejecutivo superan o caen por debajo del umbral actual del 55 por ciento. - **Datos de compensación del mercado laboral:** Los índices salariales oficiales de las agencias gubernamentales de estadísticas laborales mostrarán si los salarios medios en los sectores fuertemente automatizados continúan reduciéndose. - **Estructuración de contratos de software empresarial:** Los cambios en los acuerdos de nivel de servicio (SLA) de los proveedores, especialmente en lo que respecta a las responsabilidades por errores generados por la IA, podrían obligar a más empresas a presupuestar de forma permanente personal de supervisión humana.
Este informe se basa en la cobertura original realizada por Alina Maria Stan sobre la reciente investigación sobre el entorno laboral efectuada por la firma de consultoría de mercado Forrester.
Fuente: Alina Maria Stan



